El sindicalismo logróponer al gobierno otra vez contra la pared con reclamos de dinero que argumentale retiene el Estado. Según el cálculo que le llevaron Rodolfo Daer, LuisBarrionuevo, Armando Cavalieri y Carlos West Ocampo a Fernando de la Rúaa Olivos el lunes por la mañana, la nueva minuta supera casi los $ 100millones. El total del reclamo, según la contabilidad que regocija a los«gordos» de la CGT, alcanza ya a los $ 500 millones.
En ese cónclavediscreto, al que asistieron además la ministra de Trabajo, Patricia Bullrich,y el secretario privado Leonardo Aiello, los sindicalistas le llevaronotro reclamo: la necesidad de que postergue la desregulación de las obrassociales a partir del 1 de enero próximo. Esa medida, que De la Rúa lehizo firmar a Chacho Alvarez cuando era vicepresidente durante un viaje,prevé que las obras sociales deben entrar en competencia con las empresas demedicina prepaga.
Por último, loscaciques gremiales pidieron otra vez por la designación de un secretario deTrabajo más amigo, es decir de Lucio Garzón Maceda, en lugar del númeropuesto, el experto Anselmo Riva. Esa sola gestión congeló durante todaesta semana el decreto de designación de Riva y el resto de la cúpuladel Ministerio de Trabajo, algo a lo que contribuyó la resistencia delsubsecretario de Empleo, Roberto Ábalos, a dejar ese puesto y pasar aotras funciones en el ministerio.
Cuando el lunes vuelvana encontrarse todos en Buenos Aires, tienen hora pedida para otra cumbre con Colomboy Lombardo, de la cual esperan sacar por lo menos dos promesas: que habráalgún adelanto de pago y alguna postergación de la desregulación de la salud.Veamos en qué términos:
-
-
-
-
-



Dejá tu comentario