Comentarios políticos de este fin de semana
(Categorización: IMPRESCINDIBLE, BUENO, REGULAR, PRESCINDIBLE)
-
Reforma electoral: las PASO ponen a prueba la alianza PRO - LLA
-
Milei recibió al magnate de Sillicon Valley Peter Thiel
Blank, Julio. «Clarín». REGULAR. Dentro de la liviandad de los comentarios de fin de semana, el reemplazante (por vacaciones), del habitual columnista dominical Van del Kooy, logra algo de relieve aunque trata el trillado tema de las consecuencias de la tragedia del recital en Cromañón -con 190 muertos- para el gobierno de Ibarra. Pero el comentario, aparte, tiene algunas acotaciones interesantes como:
3) «El presidente Kirchner cree que no debe demorar un minuto más de lo razonable su presentación ante la Legislatura porteña (que logró eludir, cuando la tragedia estaba más efervorizada por mínima diferencia de votos en la Legislatura). «El entorno de Ibarra dice que su jefe debe hablar el primer día de marzo», concluye Blank y agrega: «Pero ese entorno ya se anotició que las cosas deben hacerse desde ahora cuando lo disponen otros».
4) Dice el columnista que «el ibarrismo es un conglomerado político al que no le gusta el peronismo y le da náuseas el duhaldismo». Coincide la columna con analistas que sostienen que Ibarra -que ya no tenía reelección en 2007 por cumplir dos períodos de gestión de gobierno-no tenía mucho futuro político al ser el sobreviviente de un fracasado Frepaso, porque perdió en la última elección frente a Mauricio Macri en primera vuelta y ganó apenas la segunda con una fuerte inyección de subsidios con dineros públicos volcados a cada barrio donde le había ido mal en la ronda inicial. Su gestión en sí nunca fue brillante, aunque hay que admitir que tuvo la valentía de hacer buena obra donde políticamente no se aprecia, por caso un respetado mejoramiento de los hospitales públicos. Pero no tuvo picardías mínimas de gobernante como despintar las paredes de leyendas, blanquear las rayas de las calles, tapar permanentemente los baches (hechos que irritan a los porteños a quienes no les gusta una Buenos Aires maltratada). No ahora, pero a Néstor Kirchner en vísperas electorales le reprocharán sus 4 días de silencio y vacaciones frente a la misma enorme tragedia de Cromañón y las «agachadas» de su gobierno en temas externos (la médica cubana que no puede venir a visitar a su hijo pese a haberle enviado una carta personal el Presidente a Fidel Castro o, en estos días, guardar también silencio --Kirchner en lo local y la Cancillería en lo internacional siempre guardan silencio ante lo imprevisto-por declaraciones del ministro de Desarrollo, Luiz Furlan, de Brasil, sobre que la Argentina depende más de su país que ellos de nuestros mercados y que Brasil debe mirar a Estados Unidos, el ALCA y Europa y no hacia su vecino de la frontera sur. Hasta Lula da Silva amonestó a su funcionario por tal antidiplomática declaración (que dado los resultados económicos que se están obteniendo en ambos países no pareciera errada) y la Argentina, en cambio, calló. No obstante, igual a Kirchner no le enrostrarán (salvo en acusaciones generales) la tragedia de Cromañón. En cambio, Ibarra deberá llevarla para siempre en cada debate político. Para colmo, en un país sanguinario para hacer política y oposición....
5) El último aporte de Blank no deja de ser importante. Dice que Néstor Kirchner alienta la idea de una nueva estatización y que el ministro Julio De Vido ya tendría un equipo para hacerse cargo. Sería la empresa francesa Aguas Argentinas aunque expresa el columnista no saber si es cierta esta versión. Pronto Kirchner conversará con Jacques Chirac, presidente de Francia.
Esta última fue la versión más fuerte a nivel columnistas leída este fin de semana junto con la posibilidad de que «Juanjo» Alvarez aproveche la fama que le puede dar mejorar la seguridad desde su nuevo cargo en la Capital Federal para encabezar una lista oficial que enfrentaría a Mauricio Macri y Elisa Carrió en la elección de octubre próximo. Pero también dicen los comentarios -y es cierto-que a Alvarez lo aceptan pero no lo quieren en la Casa de Gobierno. Es lógico para «Juanjo» que si crece rejuvenecería al alicaído Eduardo Duhalde, al que el gobierno quiere defenestrar definitivamente apenas concluida la misma elección de octubre. Pero el oficialismo -y más tras la caída de Ibarra-no tiene con quién pelear contra Macri y Carrió. Tradicionalmente Alvarez aspiraba a ser gobernador bonaerense en sustitución de Solá en 2007, aunque en esa carrera está hasta hoy adelantado Aníbal Fernández, el ministro del Interior.
Laborda, Fernando. «La Nación». PRESCINDIBLE. Tiene un dato para nada nuevo, porque ya se publicó, pero que resume muy bien. El presupuesto de la provincia de Buenos Aires -dice-subió de 117,8 millones en 2004 a 151,3 millones en 2005 pero los legisladoresduhaldistas en la Legislatura bonaerense no quieren que pasen a obras con financiación legítima ni a cancelar la deuda pública alta de ese territorio bonaerense. Lo quieren para el gran «método electoral ganador» en esta época en que el desempleo alcanza a uno de 5 argentinos (19 %): ganar comicios repartiendo dineros públicos (que, a su vez, aumenta artificialmente la demanda e impulsa la inflación, que apunta a ser el gran problema en este año 2005 con elecciones porque el gobierno nacional emplea el mismo «método» copiado del duhaldismo). Ese Presupuesto bonaerense, creación de los legisladores duhaldistas -que Felipe Solá tendría que vetar si no quiere perder futuro político entre los moderados-, aumenta de 50 a 240 la planta de personal, dice Laborda. Es lógico: usan el mal del empleo público con «ñoquis» para que «punteros» de los legisladores (hacen figurar a parientes, habitualmente, para cobrar ellos) trabajen en un año electoral para los políticos. Con el mismo fin aumentaron el presupuesto de propaganda en 27% y los gastos en «viáticos y viajes» de los legisladores en nada menos que 97%. Los «subsidios directos» que puede dar el presidente de la Cámara de Diputados (que en parte reparte entre legisladores y el resto va al candidato de Duhalde) lo aumentaron ellos mismos en 65%). ¿Con qué fuerza moral el funcionario recaudador bonaerense Santiago Montoya puede realizar una dura y justa campaña contra morosos inmobiliarios por miles en la provincia de Buenos Aires si, simultáneamente, legisladores de ese territorio sancionan tanto dispendio de los fondos públicos obtenidos? Es lo que este columnista y otros en estos días hablan de la «caja» de la cual se sustentan los políticos y, por supuesto, los sindicalistas aunque por el año electoral ahora se hable siempre de los primeros.
Verbitsky, Horacio («Página/12»). BUENO. Esta vez dedicó su columna a publicar un informe del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) que él preside sobre el estado de las cárceles en la provincia de Buenos Aires. La nota reproduce las actas que un grupo de abogados garantistas labró después de visitar penales bonaerenses. Allí se narran casos de dejadez sanitaria, tráfico de drogas interno y maltratos. Interesa de la nota no sólo el contenido sino el modo en que retrata algunas costumbres: por ejemplo, la del «coche bomba», nombre con que se denomina a los presos que, según ese informe, los carceleros introducen en los calabozos para maltratar a los presos en su nombre pero sin quedar involucrados en un delito. Todo el relato es una parte de la presentación que el CELS hará ante la Corte en el marco de una querella con la provincia por el estado de las cárceles.
A la política en sentido estricto, Verbitsky dedica otra nota, del tipo de las que él escribe cada vez que Néstor Kirchner recibe a Eduardo Duhalde. Es costumbre que la Casa Rosada le envíe a su invitado un informe posreunión, intimidatorio, a través de este columnista. Verbitsky, a la vez, le toma la palabra al kirchnerismo en sus declaraciones anti-Duhalde: algo que festeja toda la izquierda que pretende que el Presidente ofrezca una última prueba de calidad enemistándose con quien fue su principal padrino.
En este juego,Verbitsky dice tres cosas interesantes. 1. Que a Kirchner le repugna la utilización política que Duhalde (a quien sigue llamando ex senador) y Felipe Solá (a quien llama «Solo») hacen de los recursos del Estado. Llama la atención que el columnista se burle así del Presidente, quien es sabido que se benefició como nadie del estilo bonaerense, sin criticarlo, para llegar a la presidencia. 2. Verbitsky dice también que Kirchner pretende hacer la lista bonaerense y que en ella ubicará algunos nombres de Duhalde. 3. Que si Duhalde pretende ir a elecciones con su esposa como principal candidata, el gobierno lo enfrentará desde fuera del PJ, con el Partido para la Victoria y la candidatura de Cristina Kirchner. No se siente obligado el columnista a explicar si el gobierno está dispuesto a dividir el electorado oficialista de esa manera y, en tal caso, exponerse a una costosísima derrota. De todos modos, sus afirmaciones valen más que por su lógica o veracidad, por ser una expresión de la táctica oficial a la que sirven.


Dejá tu comentario