Comentarios políticos de este fin de semana
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Caputo destacó la apertura de ofertas para una nueva etapa de la Red Federal de Concesiones
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Lesa humanidad: Casación negó las domiciliarias de Adolfo Donda y Bernardo Caballero
Roberto Lavagna y Elisa Carrió
«Página/ 12».
«La Nación».
Le suma el factor Telerman, cuyos movimientos -afirma- han terminado con las chances de Daniel Filmus de disputar la Jefatura de Gobierno, que decidirá el ex vice de Aníbal Ibarra en un mano a mano con Macri. Ocurrió esto porque la tozudez del Presidente y de Alberto Fernández lo echó a Telerman en brazos de Carrió, un argumento que repite este columnista todos los domingos a la misma hora.
Aporta un dato: que Kirchner ha heredado la furia anti-Telerman de su jefe de Gabinete y que el Presidente ha llegado a decir a sus entornistas que en un eventual ballottage lo apoyaría a Macri con tal de verlo a Telerman morder el polvo. ¿La causa? Le atribuye al jefe de Gobierno una lealtad «precaria y fugaz», como si la política estuviera hecha de otra madera y con otras actitudes.
Otro dato: Carrió y López Murphy cavilan la posibilidad de decidir candidaturas en una interna abierta, como aquellas que animaron en la era de los héroes un De la Rúa vs. Fernández Meijide, un Alvarez vs. Bordón o un Cavallo vs. Béliz. Compulsas que terminaron en un modesto arbitraje de encuestas de encargo.
VAN DER KOOY, EDUARDO.
«Clarín».
En la línea crítica del monopolio hacia el gobierno -algo que se prueba también en la tapa de ayer, entregada a exhibir el odioso (para el gobierno) caso Skanska- el columnista diagnostica a Kirchner de dolencias varias. «Cansancio del estilo confrontativo», «incompetencia» en el manejo de los índices de precios, «pérdida de solidez de la palabra del poder», impericia al creer que los conflictos se solucionan encerrándose el Presidente en su casa o jugando al desgaste de los adversarios.
Para terminar de irritarlo al Presidente, destaca un hecho del cual ya informó este diario: el protagonismo creciente del presidentede la Corte Suprema de Justicia, Ricardo Lorenzetti, que juega a dos puntas. Una, a erigirse en jefe de la corporación judicial como no lo hizo nunca antes un titular del alto tribunal, salvo el menemista Julio Nazareno; la otra, a insistir en sus críticas al Poder Ejecutivo por su falta de moderación en el trato de la Justicia.
Es el único columnista Van der Kooy que le atribuye a Roberto Lavagna un juego consistente en las elecciones de octubre próximo. Pondera el ataque a las calificaciones de Daniel Scioli para ser candidato a gobernador de la provincia, el tino de prescindir de la elección porteña y cómo se prepara para un ballottage contra los Kirchner sobre la base de las mismas encuestas que se encargan y leen en la Casa de Gobierno.
GRONDONA, MARIANO.
«La Nación».
Más profesor que nunca, este domingo lo dedica a un juego idiomático: describe las tensiones entre derecho a la protesta y derecho a la libre circulación que hay en la Argentina, repasa su dialéctica en el pasado y lo traduce todo (sin explicar por qué) al latín. Con eso logra que un modesto comentario sobre los hechos de la semana parezca realzado al nivel de alto análisis político. Así, la pelea entre Kirchner y sus piqueteros contra el resto de la sociedad revelaría no una pulseada callejera sino un desequilibro entre « potestas», «auctoritas», «imperium» -niveles de ejercicio del poder- en su enfrentamiento con la «seditio» piquetera que hace abuso de la «litentia».
Grondona parece en algunas columnas exagerar en los juegos de palabras, fascinado por expresiones como la que atribuye a Ortega y Gasset cuando dice que la Argentina presiente un «destino peraltado» (?). ¿ Encima eso, además de tantos padecimiento como los que tiene la sociedad criolla? Se reía Antonio Machado cuando leía expresiones del tipo «los eventos que acontecen en la rúa» para referirse, apenas, «lo que pasa en la calle».




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