Comenzó juicio contra la jueza Parrilli

Política

La jueza Rosa Parrilli evitó presenciar la exhibición del video registrado por una cámara de seguridad en el que se la observa maltratando a dos empleadas de tránsito del Gobierno porteño, en la jornada inicial del juicio político que podría derivar en su destitución.

La jueza adujo sentirse mal para retirarse y retornar más tarde a la sala, por donde comenzaron a desfilar los testigos citados para el juicio, entre ellos las dos chicas que denunciaron el caso.

Ni bien comenzada la audiencia, la jueza sufrió un revés al ser rechazado un planteo de su defensa que pretendía que se declarara la nulidad del proceso.

El jury de enjuiciamiento inició el juicio contra la jueza Parrilli, acusada de insultar y discriminar a las empleadas María Itatí Albe y Rocío Marlene Gómez y a partir del próximo 15 de enero se definirá si es destituida de su cargo.

En el comienzo del juicio, el jurado comenzó tomándoles declaración testimonial a las denunciantes, una de las cuales -Albe- se encuentra embarazada y no pudo controlar sus nervios por la situación al declarar.

La sentencia del Jury será dada a conocer el próximo 15 de enero, cuando se resolverá si se remueve a la magistrada de su cargo por mal desempeño en sus funciones.

Parrilli fue enviada a juicio político en octubre de este año por decisión del Consejo de la Magistratura, quien investigó una denuncia formulada contra la jueza, realizada por el ministro de Seguridad, Guillermo Montenegro.

Tras ello, se conformó el jurado, el cual es integrado por los abogados Jaime Kesselman, Eduardo Awad y Leandro Vergara, los legisladores Diana Maffía, Martín Borrelli y Raúl Puy; y los jueces Guillermo Treacy, Eduardo Ruso, y José Casas, este último actual miembro del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) y quien preside el Tribunal.

La jueza Parrilli fue captada por una cámara de seguridad reclamando a gritos y con insultos, la devolución de su vehículo marca Volkswagen, que había sido llevado por la grúa por estar mal estacionado en la ochava de la calle Rodríguez Peña al 400.

"Ganan 1.200 pesos para joder a la gente, ¡todas morochas, ni una rubia contratan!", le gritó la jueza a las empleadas.

Tras el episodio, Parrilli pidió disculpas por su conducta en escritos presentados ante la Justicia, así como ante el Consejo de la Magistratura, en los que atribuyó su conducta a su mal estado de salud de aquel momento.

Esta tarde, el abogado de las denunciantes, Jorge Alvarado, sostuvo que hasta el momento "no queda claro si (Parrilli) está arrepentida".

Dejá tu comentario