3 de diciembre 2001 - 00:00

Comienzan ya el ataque al búnker de Bin Laden

Londres y Washington (ANSA, EFE) - Grupos británicos de elite están preparados para atacar junto con los Estados Unidos la fortaleza subterránea de Tora Bora en la que se presume que está Osama bin Laden, en el este de Afganistán, mientras no se descarta el uso de armas químicas en el enfrentamiento.

La captura del millonario saudita es sólo «una cuestión de tiempo», según consideró ayer el secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, a la cadena CBS, para quien Bin Laden se esconde en el «sudeste» del país. Este pronóstico coincidió con la información publicada por «The Sunday Times» que dio cuenta de que las fuerzas británicas aguardan conocer algunos datos de parte de un grupo de avanzada de los combatientes locales que están explorando localidades vecinas de esa zona de difícil acceso.

Las fuerzas aliadas están decididas a capturar a Bin Laden y a algunos jefes de Al-Qaeda, golpeando los túneles y cuevas donde están atrincherados. En la operación están comprometidos 60 miembros de las fuerzas especiales británicas SAS, además de un número impreciso de soldados estadounidenses altamente adiestrados, indicó el periódico.

Pero los soldados expertos pueden recibir la nefasta sorpresa de ser repelidos con armas químicas y bacteriológicas, según dijo un ex agente de la KGB al diario «Sunday Mirror». El coronel Sergei Shestov, que durante el conflicto de los años '80 conducía en Afganistán los ataques rusos en Tora Bora, dijo al periódico: «Creemos que Bin Laden pudo haber usado armas bacteriológicas contra nosotros».

«Mientras nos acercábamos a la región, muchos hombres se enfermaron de hepatitis. Ahora Bin Laden podría atacar con consecuencias verdaderamente mortales», agregó.

• Gases tóxicos

De acuerdo con trascendidos publicados el sábado en la prensa inglesa, los Estados Unidos pueden usar también gases tóxicos para derrotar al terrorista saudita y a sus seguidores.

Una fuente británica, consultada por «The Sunday Times», declinó hablar de la posibilidad de que Gran Bretaña y los EE.UU. utilicen armas químicas, pero confirmó que la operación prevista será realizada en «colaboración con los estadounidenses».

El secretario de Defensa estadounidense,
Donald Rumsfeld, elogió el papel desempeñado por las SAS en territorio afgano. «Las fuerzas especiales de los Estados Unidos se encuentran en estos momentos en el terreno de acción, ayudando a la coalición y sirviendo junto a las fuerzas especiales británicas, una de las más duras y mejor preparadas del mundo», dijo Rumsfeld. En el frente de batalla, comenzaron a moverse también los comandos de los marines estadounidenses en el sur de Afganistán, donde ayer murieron 12 árabes filotalibanes durante enfrentamientos con las fuerzas de la oposición.

En una jornada en la que se acrecentaron los bombardeos principalmente en Tora Bora y Kandahar, 12 árabes murieron en las cercanías del aeropuerto de esta última ciudad, informó Abdul Jabbar, colaborador del ex gobernador de ese ciudad, Haji Gul Aga.

La caída del bastión talibán de Kandahar «es decisiva» para el escenario internacional futuro, aseguró por su parte el oficial de inteligencia de los marines
James Higgins, quien confirmó que un comando de esa fuerza ya está desplegado en el sur de Afganistán. Higgins dijo que el comando está listo para entrar en la ciudad del mullah Omar, líder de los talibanes.

Aunque no se conoce la ubicación de los marines, fuentes militares de Washington informaron que se encuentran a poco más de 100 kilómetros al sudoeste de Kandahar.

Rumsfeld opinó que si bien estratégicamente es crucial la toma de Kandahar, esto no significará el fin de la guerra, que «está todavía muy lejos» y llegará «sólo después de que se haya erradicado la red terrorista de Bin Laden».

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