4 de noviembre 2026 - 10:14

Cómo reaccionó el Gobierno al lanzamiento de la mesa política de Patricia Bullrich

La senadora reunió a dirigentes que le responden y volvió a reclamar cambios en la gestión y en el funcionamiento del oficialismo. En Casa Rosada crece el malestar por sus cuestionamientos públicos.

Patricia Bullrich reunió a su equipo de trabajo.

Patricia Bullrich reunió a su equipo de trabajo.

@DamianArabia

La relación entre Patricia Bullrich y Javier Milei atraviesa una nueva etapa de tensión. La reunión que la senadora mantuvo el martes con dirigentes de su espacio -luego de que se cancelara la mesa política en Casa Rosada- fue una nueva señal. Aunque desde su entorno aclararon que se trató de un encuentro de trabajo habitual, la difusión de una fotografía junto a legisladores nacionales y referentes de su confianza volvió a poner en evidencia la existencia de un sector con identidad propia dentro del oficialismo.

El grupo incluye a unos 15 diputados nacionales que llegaron a sus bancas vinculados a la campaña presidencial de Bullrich, además de dirigentes con representación en la provincia de Buenos Aires y la Ciudad. La convocatoria no estuvo acompañada de un anuncio de ruptura ni de una decisión de abandonar el bloque, pero sí de un reclamo por modificar las formas de conducción del espacio.

En el entorno de la senadora cuestionan el verticalismo de la gestión y sostienen que las principales definiciones se toman sin debate previo con los legisladores que después deben defenderlas en el Congreso.

Bullrich viene exponiendo diferencias sobre distintos aspectos de la gestión y en las últimas semanas volvió a marcar posiciones propias en asuntos que incomodan al oficialismo. La discusión sobre la situación de las pequeñas y medianas empresas fue uno de los episodios más recientes. Tras el anuncio de medidas de alivio impulsadas por el ministro de Economía, Luis Caputo, la senadora destacó que venía reclamando respuestas para un sector afectado por las dificultades económicas.

La intervención fue leída en el Gobierno como otro intento de capitalizar una iniciativa oficial y subrayar las demoras de la gestión. La publicación de la foto con su equipo terminó de alimentar las interpretaciones sobre una estrategia de diferenciación.

En Balcarce 50, el malestar ya no se limita a la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei. También hay funcionarios que consideran que el Presidente debería establecer límites más claros a las expresiones públicas de la senadora. Durante la última reunión de Gabinete, Milei pidió evitar los ruidos internos que consideró innecesarios, una advertencia que algunos integrantes del oficialismo vincularon con la sucesión de cruces.

Desde el sector de Bullrich niegan haber recibido un reproche directo del mandatario y recuerdan que, durante un encuentro en la quinta de Olivos, la senadora le anticipó que mantendría su forma de actuar.

La discusión también alcanza al futuro de la conducción parlamentaria. Bullrich preside el bloque de La Libertad Avanza en el Senado y conserva vínculos con legisladores de Diputados que responden políticamente a ella. En ese escenario, cualquier deterioro de la relación con la Casa Rosada puede afectar la coordinación entre el Ejecutivo y sus representantes en el Congreso, en un momento en que el Gobierno necesita sostener acuerdos para avanzar con su agenda.

Por ahora, no hay una decisión formal para modificar la conducción del bloque ni señales concretas de una ruptura. En el espacio de la senadora sostienen que abandonar el oficialismo sería perjudicial para ambas partes y que el objetivo es discutir el funcionamiento interno sin poner en riesgo la continuidad del proyecto político.

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