Con fuertes críticas, Timerman renunció como socio a la AMIA

Política

El canciller Héctor Timerman presentó su renuncia como afiliado a la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), organización a la que acusó de "impedir el avance de la investigación" del atentado terrorista perpetrado a su sede, el 18 de julio de 1994.

"Sirva la presente misiva para presentar mi renuncia indeclinable como socio de la AMIA y, al no pertenecer más a vuestra organización, retirarle a la DAIA (Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas) el derecho a hablar en mi nombre", señaló el funcionario nacional.

En un escrito de tres páginas dirigido al presidente de la AMIA, Leonardo Jmelnitzky, Timerman señaló que el motivo de su decisión es "la certeza de que ambas instituciones con su accionar obstruccionista continúan impidiendo el avance en la investigación del criminal atentado terrorista".

"Alimentan, tal vez sin desearlo, campañas de quienes pretenden usar dicha tragedia para fines contrarios a los intereses nacionales, tanto políticos como económicos y sociales", aseveró el ministro de Relaciones Exteriores y Culto.

En la misiva, el funcionario realizó una encendida defensa del memorando de Entendimiento que el gobierno de Cristina de Kirchner firmó con el de Irán hace tres años, que fue refrenado por el Congreso, pero que la Justicia declaró luego inconstitucional.

"En todas mis conversaciones con los dirigentes de ambas instituciones me ha quedado claro que su intención es mantener la denuncia contra los sospechosos y al mismo tiempo boicotear toda posibilidad de iniciar el juicio comenzando con obstaculizar los instrumentos de cooperación judicial acordados con Irán. En síntesis, culpables sí, juicio no", cuestionó Timerman.

Señaló que es llamativo que "el propio fiscal Alberto Nisman", fallecido el 18 de enero pasado en dudosas circunstancias, "proveyó las pruebas contra los sospechosos y fuese quien lideró junto con los dirigentes comunitarios la intensa campaña contra el instrumento legal que superaba los impedimentos constitucionales que frenaban avanzar con el juicio".

Resaltó que el Memorando de Entendimiento "fue alabado tanto por Interpol como por Amnistía Internacional, ente otros organismos" internacionales.

"Señor presidente, en la reciente audiencia ante la Cámara de Casación sobre la constitucionalidad del memorando de Entendimiento se presentaron dos organizaciones de familiares de víctimas del atentado. Ambas se expresaron por la constitucionalidad de dicho instrumento de cooperación judicial, mientras la DAIA y la AMIA, por la inconstitucionalidad. ¿No les llama la atención a dichos dirigentes estar en veredas opuestas a las víctimas?", se preguntó.

Timerman sostuvo que "las víctimas del atentado a la AMIA" interpelan a diario a las autoridades "y lo seguirán haciendo mientras no se juzgue y castigue a los culpables". "No es aceptable que su injusta muerte se convierta en una pieza de ajedrez de los intereses geopolíticos de otros países o grupos partidarios locales. No podemos permitir que su memoria sea utilizada como herramienta de presión de los fondos buitres como hacen con la intensa campaña montada en los Estados Unidos", aseveró.

Al respecto, subrayó que "dos años antes de que Alberto Nisman presentara su canallesca denuncia ya los fondos buitres publicaban solicitadas sobre un supuesto pacto espurio entre la Argentina e Irán". "No los acuso a ustedes de montar una conspiración. Los acuso de que vuestro silencio como dirigentes comunitarios valida que la escoria local e internacional utilice a las víctimas para sus fines espurios", dijo Timerman.

El funcionario señaló que "no alcanza con organizar actos una vez por año", ni con "con reclamar justicia" y "menos alcanza con invitar oradores sinvergüenzas que se arrogan el derecho de definir traidores y leales, si al mismo tiempo la dirigencia comunitaria impide que avance la causa judicial".

"Ya hay un expresidente de la DAIA (Rubén Beraja) procesado por encubrimiento del atentado. Estoy seguro de que llegará el momento en que otros dirigentes también deberán rendir cuentas por su accionar ante la Justicia, ante la historia y ante las víctimas que hoy dicen defender. Cuando ello ocurra no quiero que aleguen que hablaron en nombre mío, por eso renuncio como miembro de una organización de la cual supimos estar orgullosos y hoy nos avergüenza", concluyó.

En uno de los párrafos de la misiva, Timerman se refirió a la causa por la apropiación ilegal de la imprenta Papel Prensa y a las críticas que desde las organizaciones judías se hizo contra él y sobre todo contra el memorando que la Argentina firmó con Irán para intentar avanzar en la investigación del atentado.

"Tal desfile por dichos medios (NdR: en referencia a Clarín y La Nación) me hizo recordar el drama de la familia Graiver durante la dictadura. Días y semanas enteras en los cuales los diario Clarín, La Nación y La Razón junto a los dictadores diabolizaron a los Graiver. En cada nota, en cada opinión se destilaba antisemitismo. Si la AMIA y la DAIA se hubiesen mantenido en silencio ya hubiese sido complicidad, pero fue peor: sus dirigentes alimentaron la descripción de la familia Graiver como delincuentes. No solo no los defendieron, justificaron su persecución al expresar que su condición de judíos no incidía en los hechos investigados", escribió Timerman.

Y continúa: "Ahora sabemos que todo el sufrimiento de los Graiver fue para arrebatarles sus empresas, especialmente Papel Prensa porque según los dictadores y sus socios civiles dicha empresa no podía estar en manos de judíos".

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