Nueva York (especial) - Fernando de la Rúa coincidió con sus colegas chileno y brasileño, Ricardo Lagos y Fernando Henrique Cardoso, respectivamente, en una conmovedora recorrida entre los escombros de las Torres Gemelas. Fue el único momento atípico de una visita signada por las necesidades económicas de la Argentina.
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El sábado después de hablar ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, el Presidente se acercó hasta el escenario del atentado terrorista en Nueva York. Al principio se pensó que Lagos, De la Rúa y Cardoso visitarían juntos las ruinas, pero el protocolo, el tráfico y las medidas de seguridad hicieron que el mandatario chileno llegara con un poco de retraso. Lagos, acompañado por su mujer, tuvo tan sólo ocasión de saludar brevemente a su colega brasileño justo cuando Cardoso abandonaba el lugar.
El mandatario chileno se unió después a De la Rúa, quien ya se encontraba en un balcón próximo al centro del siniestro, y acompañados de una reducida comitiva, pudieron escuchar las explicaciones acerca del estado de las tareas de limpieza que les ofreció Omar Alvaredos, un norteamericano hijo de argentinos y ayudante del alcalde, Rudolph Giuliani, demasiado ocupado estos días para tanta visita a la «zona cero» (denominación castrense que se le dio al World Trade Center y zonas aledañas).
Demorado
El viernes, apenas arribó a Nueva York, De la Rúa calmó a los banqueros y empresarios que lo esperaban en el Waldorf Astoria, a pesar de que llegó demorado a la reunión. El tráfico de la ciudad le jugó una mala pasada y tardó unas dos horas para trasladarse del aeropuerto, adonde llegó a las 7, a la cumbre-desayuno en el downtown de Manhattan.
Acompañado por Domingo Cavallo y Adalberto Rodríguez Giavarini, el Presidente se reunió con los máximos banqueros y con el presidente de la Reserva Federal de Nueva York, William J. McDonough.
Mientras viajaba desde el avión al hotel de Park Avenue, el Presidente se enteró de que la recepción de la prensa no era la mejor. Leyó dos artículos muy agrios que le dedicó el «The Wall Street Journal», otro muy crítico del «The New York Times», y uno más del «Financial Times» que describe muy sombría y desesperanzadoramente el panorama de la Argentina.
A los banqueros, De la Rúa les juró que mantendrá la convertibilidad y «rechazó el default». «Cumpliremos los compromisos internacionales», insistió en el meeting, organizado por el Council of Americas.
Atentados
El sábado De la Rúa mantuvo una conferencia con Koffi Annann en la sede de la ONU. El secretario general y el Presidente abordaron temas de la agenda internacional, con particular énfasis en los atentados terroristas y en la situación de Afganistán. Según el vocero de Annan, Fred Ekchard, ambos «hablaron también sobre la economía argentina».
Annan «habló de la importancia de evitar un desastre humanitario y sobre la necesidad de proveer la mayor cantidad de alimentos posibles a Afganistán, antes de que arribe el invierno», dijo un comunicado del vocero. «Discutieron las posibles vías a través de las cuales la Argentina puede apoyar el esfuerzo humanitario internacional y de rehabilitación de Afganistán», señaló. De acuerdo con la declaración oficial, De la Rúa y Annan aludieron a la Declaración del Milenio y destacaron que la lucha contra el terrorismo no desviará el espíritu de la declaración de la agenda.
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