Angel Rozas anunció ayer su decisión de no presentarse como precandidato presidencial por el radicalismo, reconoció que conserva sus aspiraciones presidenciales pero dijo que su «máxima responsabilidad» es con la provincia. «No sería correcto de mi parte que me alejara de mi provincia tras una candidatura, con el riesgo de que la situación se tornara más frágil hacia el futuro, y tampoco sería correcto dilatar más esta espera, que siempre condicioné a los intereses del Chaco», afirmó Rozas al justificar su decisión de no ser precandidato, una noticia que había adelantado ayer este diario.
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En un comunicado que emitió desde su despacho de presidente del comité nacional de la UCR, Rozas explicó que «si bien conservo mis aspiraciones presidenciales, es mi obligación desempeñar con la máxima responsabilidad mi tarea como gobernador del Chaco, al servicio de mis comprovincianos, con los que me une un compromiso moral inclaudicable».
«Todos saben que me había tomado un tiempo para ver si se concretaba el cumplimiento de los acuerdos fiscales firmados con la Nación, pero hasta el momento eso no se ha logrado satisfactoriamente, lo que me compromete a redoblar los esfuerzos para conseguirlo y dedicar todas mis energías en ese sentido», sostuvo el titular del radicalismo.
La decisión era discutida hacia adentro del partido desde la última semana y tiene apoyos y rechazos. Si bien nunca había anunciado oficialmente su postulación, la dirigencia partidaria confiaba en que Rozas se presentaría finalmente como precandidato del radicalismo para competir en las internas de la UCR con candidatos que hoy tienen más un carácter testimonial que de otra naturaleza como Rodolfo Terragno, Leopoldo Moreau o Osvaldo Alvarez Guerrero.
Al dejar la carrera presidencial, Rozas deja en libertad de elección por otros candidatos de afuera de la UCR que parecen reflejar mejor el temperamento moderado del radicalismo del interior, que rechaza fuertemente el dominio de la provincia de Buenos Aires, comprometida a través de Federico Storani, Moreau y Raúl Alfonsín en el ascenso y caída de Fernando de la Rúa y en el ascenso y caída de Eduardo Duhalde. Es el caso de Ricardo López Murphy, un radical que corre hoy por afuera de la UCR.
Los críticos de esta decisión recordaron que de poco le sirvió en 1995 a Eduardo Angeloz resignar su candidatura presidencial para salvar la gobernación de Córdoba, azotada por la crisis de su administración pero también acosada por el gobierno de Menem-Cavallo que indujeron su salida anticipada de la gobernación. Terragno, que siempre sabe todo, sostuvo ayer que Rozas ya le había anticipado la semana pasada su decisión de no presentarse como precandidato en la interna de la UCR, en el marco de una visita que realizó este ex jefe de gabinete a Resistencia. «Lo que me parece que sigue sin entenderse es que se sigue hablando como si hubiera elecciones internas y no va a ser así. No va a haber elecciones en el partido radical o en el justicialismo porque es la primera vez que va a haber una preselección de candidatos», advirtió Terragno. Moreau, por su lado, simuló lamentar la salida de Rozas. « Es una lástima que haya tenido que tomar esta decisión», al afirmar que la resolución del gobernador del Chaco « le resta a la campaña interna del radicalismo un competidor de jerarquía. De todas maneras, creo que fue una decisión inteligente en el sentido de defender los intereses de los chaqueños. Vamos a tratar de reemplazar el vacío de esta decisión que puede tener para algunos sectores, tratando de interpretar una expresión nacional y popular», aseveró el diputado nacional de la UCR.
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