23 de noviembre 2001 - 00:00

Confirman que Al-Qaeda ya tiene armas químicas

Madrid (El Mundo) - Ahmed Ressam, el primer arrepentido de la red terrorista Al-Qaeda, dirigida por Osama bin Laden, confirmó ante la Justicia estadounidense que la organización entrenó a sus militantes «para difundir gases en los sistemas de ventilación» a fin de «usarlos contra edificios gubernamentales norteamericanos para matar al mayor número de personas».

Su testimonio confirma las investigaciones publicadas por los periodistas asesinados en Afganistán Julio Fuentes y Maria Grazia Cutuli -en «El Mundo» y el «Corriere della Sera», respectivamente-acerca del hallazgo de ampollas del letal gas sarín en una desmantelada base de la organización cerca de Jalalabad.

Ressam, de 34 años, nació en Argelia y emigró a Europa en 1992 «tras haber terminado la escuela superior, con un falso pasaporte francés». El 14 de diciembre de 1999 fue detenido en la frontera entre Canadá y los EE.UU. con más de 60 kilogramos de explosivos en el baúl de su auto. Procesado en Los Angeles, fue condenado a 130 años de cárcel. Según los jueces, proyectaba una carnicería en el aeropuerto californiano.

El 23 de junio aceptó convertirse en el primer arrepentido de Al-Qaeda a cambio de la reducción de su pena a 27 años de prisión.

En julio declaró por vez primera ante la corte del distrito de Manhattan, cerca de las luego destruidas Torres Gemelas. Y allí describe el año que pasó en un campo de entrenamiento secreto de Afganistán. «En Khalden nos enseñaban a fabricar explosivos. Cerca de Jalalabad, a utilizar venenos y gases mortales», dijo.

Grupos

«Dejé Argelia en 1992. Hasta 1994, trabajé en Córcega en la vendimia y en la recolección de naranjas. En 1994, emigré a Canadá». Ressam continúa: «Rezaba mucho. A finales del verano de 1997, mis amigos regresaron de Afganistán y me hablaron del entrenamiento que habían recibido en Khalden.Y me animaron a que me uniese a la yihad», la guerra santa.

Según relató, estuvo en Khalden desde abril de 1998, «unos cinco o seis meses. El gran jefe era Ben Sheik, pero el campo era de Faruk. En el campo había diversos grupos, formados según la procedencia. Había entre 50 y 100 personas, de Jordania, Argelia, Yemen, Arabia Saudita, Suecia, Alemania, Francia, Turquía y Chechenia. Me enseñaron a utilizar las armas, que compraban a los talibanes. Después, a fabricar explosivos: TNT, C4 y plástico negro. En setiembre de 1998 me trasladaron a otro campo, fuera de Jalalabad, cerca de un lugar llamado Deronta».
Aunque no hay confirmación aún de ésa que sea la misma base descubierta por Fuentes y Cutuli, la zona seguramente es la misma.

«El jefe era un argelino llamado Abu Al Suleiman. Allí nos enseñaron a fabricar explosivos con fertilizantes químicos. Y a preparar venenos y gases mortales», confesó.

Durante las demostraciones, los aspirantes a terroristas utilizan máscaras antigás:
«Nuestro jefe metió en una caja cianuro y ácido sulfúrico y, después, colocó dentro cachorros de perro.A los cuatro minutos estaban muertos». «También nos entrenamos en el proyecto de difundir gas en los sistemas de ventilación. La idea era usarlos contra edificios gubernamentales norteamericanos para matar al mayor número de personas posible sin riesgo para nosotros. Los instructores eran el jeque Abu Al Suleiman y Mustafa Al Maghrebi. Nos enseñaban también a mezclar gases tóxicos con otras sustancias. Y venenos que se infiltran desde la piel a la sangre. La orden era luchar contra los americanos y atacar sus intereses en todas partes», dijo.

Ressam volvió a Canadá en febrero de 1999 llevando «un manual de instrucciones para explosivos». Al intentar ingresar en los EE.UU. se produjo su detención.

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