Cristina y Máximo Kirchner analizaron elección y se preparan para puja 14-N

Política

El panorama legislativo es clave para las aspiraciones de la titular del Senado y el líder de La Cámpora. Preocupación pos-Paso.

La titular del Senado, Cristina de Kirchner, y su hijo y jefe del bloque del Frente de Todos en Diputados, Máximo Kirchner, analizaron ayer la derrota en las Paso del domingo último y comenzaron a preparar la puja para el 14 de noviembre próximo, donde se jugará por los verdaderos porotos.

Junto a un reducido grupo de confianza con cargos en las gestiones nacional y bonaerense, los líderes del oficialismo en el Congreso procesaron en las oficinas de Cristina de Kirchner el camino recorrido, errores y modificaciones de cara a una compleja batalla electoral.

La dupla Kirchner se juega nada menos que el control del Congreso para la segunda mitad de la gestión de Alberto Fernández. La próxima parada después de noviembre serán las elecciones presidenciales de 2023. De allí la necesidad de sostener el esquema de poder legislativo.

A pesar de los resultados, el kirchnerismo irá a fondo en la Provincia de Buenos Aires para ganar como sea y blindar al gobernador, Axel Kicillof. Bajo esa premisa trascendental para el camporismo -el mandatario bonaerense no lo es-, quedarían atadas más bancas en dicho distrito y una ayuda para Máximo Kirchner.

Una repetición de las Paso en noviembre dejaría al Frente de Todos incluso sin primera minoría en la Cámara baja, y con un Sergio Massa que tendrá que hacer mayores malabares de los ya realizados para conseguir votos en la discusión de proyectos de fondo.

La misma situación se replicará en un puñado de distritos extra, aunque sin el objetivo -casi imposible- de dar vuelta las Paso en todos ellos. Sí hay uno que interesa y que tiene peso para hacerlo: La Pampa. Allí, Cristina de Kirchner lleva como segunda de la lista a senadores a la actual secretaria administrativa de la Cámara alta, María Luz Alonso.

Una continuidad por debajo del macrismo en noviembre derivará en Alonso sin banca para el camporismo y sin postulante a gobernadora 2023. Quien ya intentó dicho esquema y no logra escapar de la derrota en Mendoza es la también camporista Anabel Fernández Sagasti.

La preocupación en el Frente de Todos senatorial es debido a que las potenciales seis bancas que se le resbalarían al cristinismo -que comanda el formoseño José Mayans- lo dejarían en 35 legisladores, a dos del quorum y mayoría absoluta propia. De allí la necesidad de reforzar los muy buenos vínculos que en la actualidad existen con las potenciales llaves “aprueba leyes”: la misionera renovadora Magdalena Solari Quintana, y Alberto Weretilneck (Juntos Somos Río Negro).

En Diputados, en tanto, con inflar las adhesiones al Frente de Todos lo más que se pueda en seis distritos dejaría un escenario de mayor tranquilidad y casi equilibrio entre el Frente de Todos y el macrismo. Como resultado, la negociación por temas seguirá y algunos partidos provinciales tendrán más obras y privilegios para acceder a la Casa Rosada.

Para el Senado, sellar 37 votos es clave para, como mínimo, avanzar sin problemas con pliegos judiciales y proyectos que no necesiten dos tercios. Sin eso, habrá mayor parálisis legislativa.

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