2 de noviembre 2000 - 00:00

Contra Bonafini

Nadie ignora que el diario "ABC", uno de los principales de España, reconoce una línea conservadora y hasta casi monárquica según sus detractores. Pero nadie tampoco ignora su influencia periodística y mucho menos su prestigio profesional. Acaba de publicar, por obra del escritor y humorista Alfonso Ussía, una de las notas más demoledoras y críticas contra la argentina Hebe de Bonafini, titular de la Fundación Madres de Plaza de Mayo. En rigor, se trata de una respuesta a declaraciones de esta mujer que respaldó políticamente a la ETA. No logró sólo estas duras réplicas por parte del "ABC", sino que gente enrolada en sectores "progresistas" -como el cantante Joan Manoel Serrat-también se expresaron contra Bonafini. Pero veamos esta nota de Ussía que se titula "La gorda":

Y ahora es cuando muchos seenteran de quién es Hebe de Bonafini. La gorda es una profesional del negocio.Ha hecho de su tragedia una empresa de viajes y una fuente de subvenciones.Como stalinista ortodoxa no admite otro criterio que no sea el suyo. Predica laviolencia, la misma que asesinó a su hijo. Pudiera suceder que el hijodesaparecido de Hebe de Bonafini no figure entre las víctimas de la represióncriminal de la dictadura militar argentina. Que haya desaparecidovoluntariamente para no tener que soportar a su madre.

Hebe de Bonafini norepresenta a las Madres de la Plaza de Mayo, que en su mayoría la hanabandonado hartas de su protagonismo, inflexibilidad, estupidez y afición porla buena vida.

Benefactores

La gorda vive de lujo acosta de los muertos. Sucede que los tontos también abren los ojos, y cada díaque pasa le resulta más difícil conseguir di-nero. Entre sus benefactoresdestaca Herri Batasuna, y de ahí su defensa de los asesinos de ETA, de lospresos terroristas y de su entorno.

La supuesta madre de unavíctima de la violencia vive subvencionada por el dinero de los secuestros y loschantajes. Aquí hay que concederle a Hebe de Bonafini el beneficio de lacoherencia. Ella está del lado de quienes pagan sus caprichos, sus viajes y sushoteles. Como toda extremista, Bonafini es tonta. Si la gorda pudiera ejercerel poder en la Argentina sólo un día, no quedaba viva ni la mitad de lapoblación.

Obsesión

Su lema no es lareivindicación de los desaparecidos ni la concordia de sus conciudadanos ni laexigencia de una justa indemnización a las familias de las víctimas. Suobsesión es la venganza. Ha sabido camuflarse durante décadas en el honorableescaparate de un movimiento sufriente, pero se va quedando sola, porque ni suscompañeras soportan su ira estúpida, su demagogia payasa, su gusto por la buenavida aprovechando la tragedia de los demás.

A Juan Ignacio Irigaray,corresponsal de «El Mundo», le suelta esta parrafada que me presto atranscribir textualmente. Cuando la gorda afirma que Mayor Oreja debe pedirperdón a Dios, y a la pregunta asombrada de ¿por qué? del periodista, dice laburra: «Porque el Estado Español es un Estado terrorista, Mayor Oreja esfranquista, y al franquismo no le gusta que le descubran las torturas».

Al final de la entrevistainsiste: «No me tengo que retractar de nada, porque todo lo que hice fuedenunciar a un Estado que tortura y que tiene a la gente presa por pensar, y losigo sosteniendo». ¿Para qué indignarse con esta imbécil? De mendable que esteEstado terrorista, cuyo sistema ha permitido, entre otras cosas, que se persigajudicialmente a los responsables de la represión criminal en la Argentina,prohibiera a esta activa colabora-dora de la ETA que viniera a España a darsablazos a los pocos incautos que aún quedan.

A esta gorrona del cadáverde su hijo no se le pueden facilitar más temporadas de lujo en este Estado quetanto desprecia. Si las propias fundadoras del Movimiento de las Madres de laPlaza de Mayo han descalificado a la necia, ¿para qué insistir en el desprecio?Pero de ahí a tener que compartir con ella nuestra convivencia y libertad mediaun abismo.

A esta gorda del pañuelo,que defiende a los terroristas, que se olvida de las víctimas, que insulta alos gobernantes que ha elegido el pueblo espa-ñol, que dirige, más que lascenizas de un movimiento escin-dido, los oropeles de una pujante organizaciónempresarial, hay que decirle que se vaya a otro sitio a hacer sus negocios. SiHerri Batasuna considera que una parte del dinero ingresado por sus secuestrospase a engrosar la cuenta corriente de Hebe de Bonafini, que utilice los serviciosde la West Union o de cualquier agente de transferencias inter-nacionales. Perosin tener que soportar su presencia ni un minuto más. Una tipa que convierte eldolor por la muerte de su hijo en una actividad empresarial no es digna de serrecibida. No hay mal que por bien no venga. Nos habremos librado de laimpresentable gorda.

Dejá tu comentario

Te puede interesar