28 de junio 2005 - 00:00

Contrarreloj, el PJ "elige" sus candidatos en Casa de Gobierno

Carlos Chacho Alvarez
Carlos Chacho Alvarez
La cita es exclusiva para dos, aunque los nombres que estarán en la mesa serán 43 y a la movida la denominan «Sub-40».

Alberto Fernández
y el secretario de Cultos, Guillermo Oliveri, comenzaron ayer a la mañana, a solas (salvo alguna interrupción de Néstor Kirchner) la tarea que más los concentrará hasta el jueves: repartir las 13 candidaturas para diputados nacionales y las 30 para legisladores porteños por la Capital Federal que el gobierno llevará al cuarto oscuro de octubre.

El oficialismo cerrará las dos listas en conjunto, aunque la obligatoria, para presentar en la Justicia Electoral la semana que viene, sea la de las postulaciones nacionales, sometidas a internas abiertas y simultáneas. Paradoja, ya que el gobierno no celebrará las internas, pero como el resto de los partidos, el Frente para la Victoria debe cumplir los requisitos.

• Raya generacional

La primera parte de las listas, claro, es la que les consume más sacapuntas. Son los puestos «a salir», que para el Congreso se restringen a cuatro con aliento a cinco y para la Legislatura porteña se ata a siete, con espíritu de ocho a nueve, de acuerdo con las bancas que cree se llevará el oficialismo con el porcentaje de votos que obtenga. Para esta boleta local, A. Fernández ha trazado una raya generacional, «el Sub-40» le dice, y marca el límite de edad que aspira para los postulantes. Quiere jóvenes, que en lo posible no hayan ostentado cargos públicos, especialmente en otros gobiernos. Como él mismo superó ya la marca, la regla sólo cabe para menores.

Ayer Oliveri y Fernández dedicaron la mañana a comenzar el punteo en una labor que le dedicó más gimnasia a la goma de borrar que al lápiz.

Por ejemplo, Rafael Bielsa no será secundado por Patricia Vaca Narvaja, como se venía casi asegurando. El gobierno dice que no quiere distraer a la funcionaria de su tarea con los consumidores, según se aportó en ese escritorio como fundamento. Al menos así lo acordaron ayer los dos encargados de la fina tarea.

Casi le toca la borratina a
Jorge Coscia, candidato a diputado nacional, también con la idea de no desprenderlo de la presidencia del Instituto del Cine, pero el funcionario sigue firme, aunque a partir del cuarto puesto, no en los tres primeros que se mantienen en reserva. Más abajo, sin posibilidades (salvo una elección inesperada), se acomodará al titular del Cascos Blancos, Gabriel Fuks, quien pilotea la Coordinadora Kirchnerista Porteña, pero no tendría asegurado ningún renglón para sus socios en la boleta de legisladores locales.

Así, el jefe de Gabinete conduce ese reparto, mientras el secretario de Cultos,
Oliveri, oficia de mediador y embajador del canciller Bielsa, quien cuenta con algunos privilegios en la opción de renglones al momento de cerrar las listas.

No sorprende su presencia (aunque a través de
Oliveri) en ese armado, como en cambio sí asombró a muchos pejotistas la de otro ex aliancistacomo hacedor de propuestas. Se trata del asesor itinerante del gobierno, Carlos Chacho Alvarez.

A él le adjudican la eventual candidatura porteña de
Juan Manuel Abal Medina - funncionario de Aníbal Ibarra y hasta le han endilgado deslizar el nombre de Marcos Macón -ex segundo de la Jefatura de Gabinete con la Alianza-para diputado nacional.

«Si va Abal Medina, lo paga Bielsa, no Chacho», dicen algunos peronistas en lenguaje de cierre de boletas para evitar dos escollos: «que también haya que darle un candidato a Chacho y que Bielsa ponga uno más del que corresponde».

De ese modo, se terminó descartando, por falta de padrino, al funcionario de Ibarra de la lista.

• Veto

Bielsa, por su parte, habría desistido de proponer al legislador porteño Milcíades Peña, hoy en guerra declarada contra los Ibarra (Aníbal y su hermana Vilma, convertida en organizadora del Partido para la Victoria) en el caso Cromañón. Es que el propio Presidente le comunicó ese veto al canciller y A. Fernández está empecinado en que haya una sola boleta de candidatos para legisladores porteños, por lo que tampoco se considera que la legisladora pudiera «colgarse» de la candidatura del ministro.

• Frustración

El jefe de Gabinete había pensado darle a un grupo de radicales amigos del kirchnerismo, encabezados por Miguel Pesce, el Grupo Buenos Aires, una franquicia. La idea era que esa lista la encabezara el titular de Vélez Sarsfield, Raúl «Pistola» Gamez, pero al no aceptar la candidatura, se desechó el permiso.

Esperan estar en las boletas de legisladores varios sectores que se sumaron a la proclamaciónde
A. Fernández como presidente del PJ Capital y otros que apresuran una señal de adherencia que les haga merecer un renglón.

De haber una sola lista, como quiere el jefe de Gabinete, está asegurado el puesto para el SUTERH, el sindicato de porteros que lidera
Víctor Santa María, secretario general del PJ porteño, quien postula a Juan Manuel Olmos. Ese peronista es actualmente director de la Corporación Puerto Madero, y otro sindicato, el que lidera Andrés Rodríguez (UPCN), tendría prometida la vacante de Olmos en la Corporación para uno de los suyos. De esa manera, libera lugares Fernández y hará otros pases de ese estilo. Los grupos que ya cuentan con plazas, además del SUTERH y del propio A. Fernández (llevará a la legisladora porteña Silvia La Ruffa), por ahora son: Alberto Iribarne (se entrometerá además con su lapicera), el Partido para la Victoria ( Vilma Ibarra pondría una candidata en puestos por debajo del octavo y Kravetz sumaría otro en los primeros 9); el FUP, que pilotea Eduardo Rollano, pero con reservas para incluir a la legisladora Alicia Bello por cuestiones generacionales y otros grupos del PJ; un joven a propuesta de Raquel Kismer de Olmos, y además, quien proponga Oliveri, que se inclinaría por una funcionaria de la Auditoría Porteña.

Dejá tu comentario

Te puede interesar