"Corralito" puntano, excusa para un pacto Duhalde-Corte
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• Avales
Ese bono es a diez años y la provincia de San Luis, según esta propuesta que elabora la Corte para la semana que viene, estaría en condiciones de aceptarlo porque con ese título que resguarda de alguna manera el valor de esas reservas puede servirle para avalar, por caso, la emisión de otro título monetizable en un lapso menor a los 10 años.
Esta propuesta en el caso de San Luis servirá para otros fines: el gobierno alimenta la solución con el auxilio de técnicos del Central porque sabe que necesita de la Corte mucho más. Por caso, una solución para los amparos que se acumulan en la Justicia y que los jueces conceden drenando depósitos del tramo transaccional (depósitos en cajas de ahorro y cuentas corrientes) al ritmo de $ 30 millones por mes. Aunque el gobierno tiene como proyecto soltar de alguna manera este tramo de los depósitos, el temor más grande es que los amparos también castigan los depósitos colocados a plazo fijo y para esto necesita la ayuda de la Corte.
Los expertos del Ministerio de Justicia y de la Procuración del Tesoro de la Nación de Rubén Citara terminaron para este drama central de la economía argentina un decreto-ómnibus sobre el «corralito». El pretexto es ordenar en un texto unificado todas las normas vigentes sobre los depósitos pero la intención de fondo es recoger el contenido de la polémica acordada de la Suprema Corte contra el «corralito» que implicó el enfrentamiento más fuerte con el gobierno. La Corte y el Congreso fueron visitados durante toda la semana por emisarios que negocian un apoyo de esos dos poderes a ese decreto con el propósito de que quede asegurada la propiedad de ese dinero por parte de los ahorristas pero también el criterio de los bancos de que el sistema no aguanta la devolución de los depósitos.
Ese decreto es parte del «Plan Semana Santa» pero no verá nunca la luz si no se asegura antes el apoyo legislativo a la norma de necesidad y urgencia, y si los jueces de la Corte no prometen respetarlo ante los reclamos de particulares.
¿La prenda? La conocen todos: que el gobierno se comprometa a desactivar el juicio político que promovió en la Cámara de Diputados lo antes posible y que siga dando muestras de buena voluntad. Por caso, que el peronismo conceda más plazo a los magistrados cuestionados para responder a los cargos de los diputados. Plazos tan largos que todos olviden que alguna vez existieron.




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