El justicialismo comenzó a prepararse este fin de semana para la sesión del próximo miércoles en Diputados, en la cual se debatirá el juicio político a la Corte Suprema, después de que el radicalismo confirmara, la semana pasada, que estará presente en el recinto. El peronismo debe asegurarse una cantidad suficiente de diputados para ganar las dos votaciones que se pueden producir en esa sesión: el pedido de una vuelta a comisión del dictamen acusatorio -apoyado por radicales, el ARI, partidos de izquierda y peronistas disidentes- y la moción para comenzar el debate del dictamen en sí mismo, que el PJ quiere desestimar. En este caso, el PJ corre con ventaja, ya que la oposición no puede reunir los dos tercios necesarios para llevar adelante el juicio. Para el PJ es imprescindible conseguir que, una vez votada la moción de vuelta a comisión y si la oposición no gana esa compulsa, los radicales se queden en el recinto a debatir el dictamen. Es la única chance del justicialismo para conseguir un freno definitivo al juicio político. Les juega a favor la división que existe dentro de la UCR, donde algunos legisladores están dispuestos a sentarse a debatir el tema. En ese caso, por ejemplo, Hernán Damiani y Carlos Iparraguirre sostienen que se debe abandonar la sesión mientras que Víctor Fayad y Luis Molinari Romero creen que se debe dar el debate.
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Por lo pronto, los peronistas ya han desistido de pretender una votación cerrada para cerrar el juicio político. En las actuales condiciones es inevitable para el oficialismo un debate de horas en el recinto, que puede prolongarse incluso por días.
Ayer por la tarde, Humberto Roggero adelantó su regreso desde Córdoba para comenzar a organizar la sesión. Los votos en el recinto, por ahora, son demasiado inestables como para pronosticar un resultado. De las 257 bancas, el PJ tiene asegurados 97 votos en contra del juicio político o de pasar el dictamen a comisión. Deben sumarse Inés Pérez Suárez y Diego Santilli, en cuanto juren como diputados en reemplazo Daniel Scioli y de la propia Suárez que salta de su actual mandato, que vence en 2003, al de Scioli que caduca en 2005.
Como bajas para la sesión, el PJ ya reportó a José María Díaz Bancalari, a quien le acaban de hacer una angioplastía, después de un múltiple bypass, y a Héctor Cavallero, también con parte por enfermedad, aunque este último con seguridad hubiera votado junto a los disidentes del PJ, es decir los que apoyan la vuelta a comisión.
Una cronología de la marcha de la sesión sirve para entender cuántos diputados necesitará el PJ para archivar definitivamente el juicio político a la Corte Suprema:
• La sesión del miércoles comenzará con el tratamiento de una serie de temas pendientes como el CER y el plan que permite la cancelación de deudas con el sistema financiero mediante el uso de bonos y títulos públicos.
• Luego de eso y mediante una interpretación reglamentaria sui géneris, aceptada por el PJ para conseguir que la oposición ingrese al recinto, se planteará primero la vuelta a comisión del dictamen de la Comisión de Juicio Político que impulsa la acusación contra los nueve miembros de la Corte. UCR, ARI, algunos provinciales, la izquierda y los peronistas disidentes, como el grupo Talcahuano, darán número para esta opción. Algunos de esos diputados del PJ fueron los encargados por el gobierno de redactar a principios de año el juicio a la Corte y hoy por una cuestión de principios no quieren apoyar su anulación.
Algunos radicales están confiados en sumar los votos para mandar el expediente a comisión y así lograr tres años de plazo para esperar una configuración de Diputados que les permita avanzar con el juicio político: «Creemos que vamos a ganar. Tenemos los números», dijo Fortunato Cambareri y pronóstico que la UCR aportará unos 60 legisladores; el ARI, 30; los 'Talcahuano', 20; el Frepaso, 5, y la izquierda, entre 10 y 12 votos.
• Si el PJ gana esa votación, es decir se desecha la vuelta a comisión, pedirá inmediatamente que se someta sobre tablas el dictamen para su tratamiento.
• Es entonces cuando se producirá una larga lista de discursos, que puede durar más de un día. Al final, si se mantiene el quórum, el peronismo tendrá casi terminado el tema ya que para llevar adelante el juicio hace falta reunir el voto positivo de los dos tercios de los miembros presentes y hoy la oposición no los tiene. Por el contrario, el PJ ganando por mayoría simple o perdiendo por esa misma relación de fuerzas, tiene garantizado que el juicio político se envíe al archivo.
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