5 de julio 2002 - 00:00

Corte: juntan diputados de a uno para cerrar el juicio

El quórum se transformó en el principal obstáculo para terminar con el juicio político a la Corte en Diputados. Los peronistas aseguran que cuentan con 116 legisladores -entre 89 propios y el resto de aliados circunstanciales-, que se opondrán el miércoles de la semana que viene a decapitar al máximo tribunal.

El problema es que hasta ahora no logran acercarse a los 129 legisladores necesarios para comenzar la sesión. Es decir, que los 116 votos alcanzan para impedir que Elisa Carrió y compañía re-únan 2/3 de los presentes y pasen el trámite de acusación a la sentencia en el Senado, pero resultan inocuos si no hay número para comenzar a deliberar en el plenario. Un panorama que desespera a Eduardo Duhalde, urgido de sellar la paz con la Corte. Para eso ya concluyó la salida de Jorge Vanossi de Justicia, un enemigo jurado de la Corte.

• Temores justificados

Ayer, Horacio Pernasetti confirmó que los temores previos del justicialismo eran justificados. «La UCR -anunció formalmente el catamarque-ño-no bajará al recinto.» No resultó sorpresivo el anticipo, a pesar de que, originalmente, el mismo radicalismo había pedido una sesión especial para discutir la materia el 3 de julio.

A los pocos días de haber reclamado la discusión gene-ralizada y pública del juicio político, el jefe de la principal bancada opositora pidió una postergación y, por último, reveló en la víspera que él y sus correligionarios retacearán número, bajo la excusa de que no quieren ser funcionales a la absolución de la Corte que pide Duhalde para evitar, entre otras cosas, que se desangre el sistema financiero por el «goteo» del «corralito». Puede que varíen de criterio de aquí al miércoles.

El peronismo acusó el golpe, aunque siguió manteniendo la esperanza en juntar posaderas al momento de la sesión. Ni siquiera los entusiasmó que Alberto Natale informara que «el Interbloque Federal iba a discutir individualmente la conducta de los 9 jueces» ( Humberto Roggero y los demás ya los contabilizaban entre los 116 y descontaban que los provinciales no irían a la carga sobre la totalidad del supremo tribunal). La menemista Alejandra Oviedo fue la primera en salir al cruce de Pernasetti. «La de los radicales --acusó-es una especulación irresponsable: dejaron el Ejecutivo vacío y, ahora, quieren hacer lo mismo con el Poder Judicial.»

Al boicot de la UCR habría que sumarle la ocasión inmejorable que dispondrán Carrió y el kirchneriano Sergio Acevedo, principales aspirantes a verdugos de Julio Nazareno, Eduardo Moliné O'Connor, Guillermo López, Adolfo Vázquez, Antonio Boggiano, Gustavo Bossert, Carlos Fayt, Augusto Belluscio y Enrique Petracchi. Sin radicales en sus bancas, podrán ausentarse del hemiciclo de la Cámara baja y, de esta forma, mantendrán con vida el pedido de enjuiciamiento hasta que las condiciones les resulten más propicias.

Ayer, el sector
«rebelde» -también denominado Grupo de los 15 o «Talcahuano»del PJ que, entre otros animan Acevedo y el tucumano Ricardo Falú, mostró indicios de que prefiere posponer la discusión en la sesión. Arturo Lafalla, uno de los pocos díscolos que asistió al encuentro doméstico semanal, deslizó que él y sus amigos no darían quórum.

• Banderas

Al instante, la riojana Oviedo, la salteña Lelia Chaya y Roque Alvarez (Tucumán) se le fueron al humo: «Pero a vos sólo te falta reconocer que estás levantando la bandera de 'Lilita' Carrió», le dispararon a coro. El porteño Gerardo Conte Grand, que acompañaba en soledad a Lafalla, contraatacó. «Nosotros no levantamos banderas de la oposición porque somos bien peronistas, pero queremos acusar a la Corte porque se equivocaron en los fallos», sentenció el ex bordonista y ex belicista de la Capital Federal.

No obstante las pullas, la polémica no pasó a mayores. Y tampoco se pudo escuchar el informe de
Sergio Acevedo, quien llegó tarde a la cita con la excusa de que había estado ocupado en un acto público que se le superpuso en la agenda. El gesto del responsable de juicio político habilitó más interpretaciones sobre la intención de «los 15» de pegar el faltazo el miércoles próximo, aun cuando Falú señaló a este diario que «estaré sentado en mi banca».

En vano,
Oviedo, Miguel Angel Toma y el pampeano Manuel Baladrón esperaron para explicar a sus compañeros los respectivos dictámenes en contra del proceso contra los 9 jueces. Como Acevedo no arribaba -y el representante de Néstor Kirchner debía explicar el despacho condenatorio de la Comisión de Juicio Político-, se postergó el debate de fondo una vez más y sólo se conversó sobre aspectos formales.

• Trato igualitario

Los que emitieron dictámenes de minoría (hay que sumar al salteño Enrique Tanoni al trío ya mencionado) reclamaron que se les concediera trato igualitario al de Acevedo y los presidentes de bancada en la sesión sobre la Corte.

De acuerdo con el reglamento del cuerpo, el titular de la comisión dispone de 30 minutos para exponer en calidad de miembro informante. El mismo tiempo corresponde a cada uno de los jefes de bloque. Es decir, que
Carrió (ARI), Darío Alessandro (Frepaso), Patricia Walsh (Izquierda Unida), Luis Zamora (Alternativa y Libertad), Alicia Castro (Frente para el Cambio), Daniel Carbonetto (Polo Social) y otras fuerzas dispondrán de media hora cada uno, mientras que los que se oponen al juicio quedarán en inferioridad de condiciones, al momento de fundamentar y de salir por los canales de noticias de TV por cable.

Los justicialistas quedaron en tratar de encontrar una alternativa a esta traba reglamentaria y evitar que, de las 30 horas previstas para el debate, las 2/3 partes se las lleven quienes están en contra, aun cuando tengan un monobloque o bancada muy minoritarios (esto, quizás, obligue a revisar las exigencias para montar un bloque, lo cual permitiría bajar costos en personal y gastos administrativos).

Dejá tu comentario

Te puede interesar