Cristina de Kirchner comparó la grave situación económica y social que afecta a Grecia con la crisis argentina de principios de siglo y reclamó a la oposición abandonar las mezquindades.
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Para la Jefa de estado, el estallido social en las calles de Atenas con tres muertos en una sucursal de un banco, es una metáfora de lo ocurrido en diciembre de 2001 en la Argentina. Las imágenes de televisión son demasiado parecidas, pero sobretodo las recetas son las mismas: supresión de salarios, achique, ajuste, y los organismos internacionales de crédito que siguen sin entender qué pasa en las sociedades del mundo, reflexionó.
"Si estamos viendo lo que está pasando en el mundo, en países con economías más importantes que las de Grecia, ¿por qué por un instante no dejan de lado mezquindades y vanidades personales y en lugar de pensar en su partido o en ellos mismos piensan en la Argentina y en el país? Eso es lo que pido", señaló Cristina durante una inauguración en la Universidad de Lanús.
"Soy la primera presidenta mujer y tuve que sobrellevar la crisis más grande pero lo que está pasando en el mundo nos enseña que debemos seguir alertas y no bajar los brazos y no endeudarnos", dijo la mandataria, escoltada sobre el escenario por el gobernador bonaerense Daniel Scioli, el intendente local, Darío Díaz, y el senador José Pampuro.
En ese sentido, afirmó que el Gobierno podría "exhibir resultados", en especial del año pasado, cuando existían pronósticos desalentadores sobre el funcionamiento de la actividad económica. Y agregó que para seguir alertas es necesario continuar en el camino de "más exportación y más mercado interno", con medidas tendientes a expandir la demanda.
La descalificaciones le agravios, el insulto, la violencia, el querer imponer conductas por la fuerza no valen, simplemente tenemos que seguir en nuestro rumbo, trabajando en nuestras ideas, pero fundamentalmente en las acciones, donde todos podemos vernos, aunque tengamos matices diferentes. En estos 200 años debemos darnos las manos, concluyó
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