Política

Cristina dilata regreso y tropa K agita bloque único para controlar al PJ

El camporismo tendrá mayor cantidad de senadores que el justicialismo desde el 10-D en la Cámara alta y quiere comandar las riendas política y administrativa en detrimento de quienes responden a gobernadores.

Cristina de Kirchner extendió su estadía en Cuba -fue a visitar a su hija, quien está allí desde hace meses por una dolencia -según informa su entorno- y la tensión del futuro oficialismo en el Senado continuará, al menos, hasta fin de mes. En medio de una silenciosa y urticante disputa entre peronistas y camporistas, la tropa más cercana a la vicepresidenta electa deslizó en las últimas horas a Ámbito Financiero la necesidad de cerrar una bancada única y evitar la conformación de un interbloque, punto que piden los legisladores que responden a gobernadores justicialistas.

“Por supuesto que aparecen tensiones y diferentes puntos de vista. Lo ideal sería formar un único bloque y frenar dispersiones, ya que vamos a tener que trabajar duro ante un panorama complejo a la hora de asumir en diciembre. Sin embargo, y a pesar de todas las especulaciones que se puedan hacer, Cristina y Alberto -Fernández, presidente electo- se van a juntar y recién a fin de mes tomarán las decisiones correspondientes al Congreso. Una vez que pase eso, vamos todos para adelante”, señalaron desde el Instituto Patria a este diario.

Quien está a cargo del bloque PJ -tras la partida de Miguel Pichetto- es el cordobés Carlos Caserio, que se corrió del gobernador, Juan Schiaretti, para apoyar de manera plena y abierta al kirchnerista Fernández. Esa bancada agendó días atrás una reunión del actual interbloque Argentina Federal para mañana, en la que aspira a juntar a 18-20 legisladores para charlar sobre el futuro político del justicialismo y aliados.

El problema que tiene el PJ es que, con el recambio legislativo, el camporismo tendrá mayor cantidad de senadores y, con Cristina de Kirchner de titular de la Cámara alta, el justicialismo tendrá poco margen de maniobra. Aún confían en Alberto Fernández, su “palabra final” y la “lapicera” del Ejecutivo para interceder en disputas, aunque catadores del plumaje cristinista advierten un panorama más que desalentador.

Como si fuera poco, y mientras Caserio espera desde hace semanas algún guiño -sólo hubo contactos con equipos técnicos para descomprimir tensión-, Fernández aparece cada vez más mimetizado con Cristina de Kirchner. Días atrás, el presidente electo dejó claro: “Una vez que logramos la unidad, Cristina y yo somos lo mismo. Vamos a ser ‘frentetodistas’”. Y agregó: “Buscan que nos enfrentemos. Pero nunca más vamos a dividirnos. Si lo hacemos, la que sufre es la gente”.

Prórroga

A horas de tener que presentarse en el país -por las varias causas judiciales que tiene en contra-, la vicepresidenta electa pidió quedarse en Cuba -está allí desde el 1 del corriente mes- hasta la medianoche del domingo próximo debido a “motivos personales”.

Mañana, y posterior a la reunión que haría el PJ, la Asamblea Legislativa avalará los resultados del escrutinio definitivo y consagrará como vencedores del 27-10 a la fórmula presidencial del Frente de Todos, es decir, Alberto Fernández-Cristina de Kirchner. Para después, el Frente de Todos agita una sesión especial para tratar la crisis boliviana (ver aparte).

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