23 de octubre 2011 - 08:17

Cristina logró una histórica reelección y el kirchnerismo retoma el control del Congreso

Cristina logró una histórica reelección y el kirchnerismo retoma el control del Congreso
Cristina de Kirchner logró la reelección presidencial por 53,96%, un amplísimo margen que demuestra un apoyo popular sin precedentes desde el regreso de la democracia. Este resultado le permite recuperar poder en ambas Cámaras del Congreso y trazar un mapa en las provincias casi sin opositores.

La candidata del Frente para la Victoria mejoró la propia performance que obtuvo en las elecciones primarias del 14 de agosto, donde cosechó 50,7% de los votos. Con esta cifra el kirchnerismo se prepara para completar 12 años de permanencia en el poder.

Con 98,25% de las mesas escrutadas, la Presidente se impuso con 53,96% y segundo queda lejos Hermes Binner con 16,87%. Es una de las mayores distancias entre un ganador y su escolta en la historia electoral de las presidenciales argentinas. Tercero se ubica Ricardo Alfonsín con 11,15%, lo siguen Alberto Rodríguez Saá (7,98%), Eduardo Duhalde (5,89%), Carlos Altamira (2,31%) y cierra Elisa Carrió, quien hizo su peor elección (1,84%). Con estos números, el kirchnerismo recupera el control del Congreso al tener quórum propio en ambas cámaras. Desde el Gobierno confirmaron que votó más del 70% del padrón.

La elección de Cristina de Kirchner es histórica ya que logra el mayor caudal de votos desde la vuelta a la democracia. Además, consigue una de las mayores diferencias entre un ganador y su escolta en la historia electoral de las presidenciales argentinas. El récord lo tiene Juan Domingo Perón, tras derrotar en 1973 al radical Ricardo Balbín por un 61,85% (7.359.252 de votos) a 24,42% (2.905.719 de votos). Esa diferencia fue de 37,43%.

Poco antes de las 22:00 después de que la mayoría de sus rivales saliera a reconocer los resultados, la mandataria habló en la sede del FpVa para luego dirigirse a la Plaza de Mayo a saludar a los militantes allí congregados.

"Yo no quiero más nada", señaló una visiblemente sensibilizada, quien dijo que seguía en el poder por lealtad a su esposo fallecido Néstor Kirchner y al país. En un discurso conciliador, frenó a los militantes que silbaron a Mauricio Macri cuando ella lo nombró y luego hizo un nuevo llamado a la "unidad nacional".

"Quiero convocar a todos los argentinos a la unidad nacional, que no nos distraigan con enfrentamientos inútiles", expresó.

Uno de los pocos opositores que festejaban este domingo era el candidato del Frente Amplio Progresista, el socialista Hermes Binner, que con el 17% se quedaba con el segundo lugar, muy lejos de la jefa de Estado pero también despegándose del pelotón no kirchnerista, incluso por encima del radical Ricardo Alfonsín, que se resignaba al bronce.

Después de haber terminado cuarto en agosto, el gobernador de Santa Fe repuntó en la intención de voto y, a pesar de la derrota, se perfila ahora como cabeza de un armado de centroizquierda nacional con buena presencia en el Congreso.

Detrás de él se ubicaron el radical Ricardo Alfonsín (UDESO), un flojo número para la UCR, el puntano Alberto Rodríguez Saá y el peronistas Eduardo Duhalde.

Lejos del podio, sorprendió en el último puesto la líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, que quedaba por debajo incluso del magro 3 por ciento de agosto, y superada por candidato del Frente de Izquierda de los Trabajadores, Jorge Altamira.

Con la reelección descontada, la pulseada se trasladó al Congreso, aunque el kirchnerismo conseguía esta noche los votos necesarios en todo el país para quedarse con el quórum propio, a partir del apoyo de aliados, tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado.

De esta forma, a pesar del énfasis de la oposición en la campaña para "equilibrar" fuerzas en el Parlamento, Cristina de Kirchner podrá iniciar una nuevo periodo el 10 de diciembre con el acompañamiento legislativo de una mayoría que había perdido tras el traspié en las legislativas de 2009, que siguieron al duro conflicto con el campo.

Pero, además, las últimas nueve provincias que eligieron este domingo sus autoridades junto a las elecciones nacionales ratificaron la homogeneidad casi absoluta del FPV en todo el país: solamente San Luis volvió a quedar en manos del peronismo disidente, mientras que en Buenos Aires, Entre Ríos, Mendoza, Santa Cruz, Formosa, San Juan, La Pampa y Jujuy el kirchnerismo ratificaba su liderazgo.

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