Cristina se muestra con socios de visión crítica

Política

Un oportuno viaje a México le sirvió a Juan Manuel Urtubey para faltar al acto que Néstor Kirchner, a horas de la derrota en el Senado, encabezó frente al Congreso para dar el último empujón, infructuoso, a favor de la aprobación de las retenciones móviles.

Fue una excusa primaria que, en rigor, tenía un sentido preciso: Urtubey, como otros dirigentes del PJ, disentía del gobierno en el modo en que manejó el tramo final de la pulseada con el campo. La tropa en la calle, según esas miradas, era perjudicial.

La ausencia de Urtubey, antes un mimado de los Kirchner -que sin embargo tuvo que pulsear casi en soledad para ganar la elección, con el único respaldo expreso de Alberto Fernández-, fue un dato emblemático. Y se replicó en críticas de otros gobernadores.

Esta tarde, Cristina de Kirchner volverá a mostrarse con Urtubey, durante una visita a Salta, donde, escoltada por Julio De Vido, se pondrá al frente del acto de inauguración de una turbina de la usina térmica de la localidad de Güemes, cercana a Salta capital. (Ver nota en página 12.)

De ese modo, la Presidente se muestra con uno de los gobernadores del PJ díscolos, aunque no lo haya gritado por las radios, de las formas con que la Casa Rosada, pero sobre todo Olivos, encaró la crisis del campo que dañó gravemente a los gobernadores.

Como Daniel Scioli o Jorge Capitanich, Urtubey sufrió en carne propia el impacto de la guerra con los chacareros. Su imagen se resintió y, además, el PJ disidente que encarna el ex gobernador Juan Carlos Romero encontró un atajo para embestirlo.

Un consuelo para el gobernador: luego de su votación en el Senado, Romero se distanció del ex presidente, con quien siempre ha tenido una relación especial. Juntos han compartido toda una vida como mandatarios de provincias petroleras. Eso les ha hecho superar más de un escollo.

Romero arrastró a Sonia Escudero, la otra senadora del PJ, a sumar su foto contra las retenciones móviles. Urtubey, igual, no tiene nada que reprochar: Agustín Pérez Alsina, senador por su boleta, renovador aliado al vice Andrés Sottos, también levantó la mano en contra.

  • Suturas

    La de Salta es, en rigor, la primera gira de Cristina a provincias ardientes, luego de su paso -breve, a horas del piñazo de Julio Cobos en el Senadopor el Chaco. Tuvo, además, apariciones en el conurbano, junto a Daniel Scioli, como ayer en Ezeiza.

    En la agenda presidencial, todavía sometida a los vaivenes de las novedades y los ánimos, está previsto que la Presidente viaje a La Pampa, Santiago del Estero y Mendoza. Las tres rondas, según se precisa, se concretarían a lo largo del mes de agosto.

    Con el pampeano Oscar Jorge la historia es similar. Lo abruma la presencia de Rubén Marín, que desde el Senado militó contra las retenciones móviles. En cambio, la otra peronista, Silvia Gallegos, se alineó con los intereses de la Casa Rosada y votó por el sí.

    Jorge integró, además, por un rato, un club crítico junto a Mario Das Neves. Intervino el locuaz ministro del Interior, Florencio Randazzo, para evitar palabras ácidas. Igual, hay recelos y sospechas por suturar.

    Un caso aparte es el de Celso Jaque. El mendocino convive en el día a día con el estallido de adhesión que despertó Julio Cobos en su provincia, donde se recluyó luego de votar contra el gobierno en el Senado. Jaque tuvo que acostumbrarse a las comparaciones odiosas.

    Se contentó, luego, con que las caravanas y bienvenidas al vice que dio un voto no positivo tuvieron algún condimento prearmado. Y se encargó, además, de difundir aquí y allá que detrás de esos operativos anduvo el sempiterno Enrique «Coti» Nosiglia.

    A Gerardo Zamora, quizá el último radical K que perdura en pie entre los gobernadores -rankea, apenas abajo, Miguel Saiz y orbita Maurice Closs-, lo tiene en lista de espera. A Zamora todavía le imputan por el comportamiento silvestre de Emilio Rached, senador que en teoría le respondía y terminó, incitado por un telefonazo de Raúl Alfonsín, poniendo el voto del empate que luego terminó de desajustar el vice Julio Cobos.
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