1 de febrero 2011 - 19:43

Cronología de una desaparición

La investigación por la muerte del albañil Jorge Julio López acumula ya cuatro años y medio de testimonios, rastrillajes fallidos, reclamos, pistas y marchas en reclamo de "justicia". En varias oportunidades en que la familia del jubilado y organizaciones de derechos humanos denunciaron una parálisis en la causa que investiga la desaparición forzosa del testigo del juicio contra el ex represor Miguel Etchecolatz.  

"Falta una decisión política para que esto se esclarezca", denunció en septiembre pasado la abogada Myriam Bregman, integrante de Centro de Profesionales por los Derechos Humanos (Ceprodh) y representante de la familia de López, durante una movilización al cumplirse cuatro años de la desaparición.

Según había indicado Bregman, la Justicia tiene en su poder "fotos de la persona que hizo el seguimiento previo al secuestro" y "de un auto en el que lo habrían llevado", pero denunció la "paralización" de la causa y lo atribuyó a que "todas las pruebas implican a miembros de la Policía Bonaerense".

En esa misma oportunidad, el dirigente del PTS, Christian Castillo había apuntado contra "miembros retirados de la Policía Bonaerense" como responsables de la desaparición del albañil.

López desapareció el 18 de septiembre de 2006, cuando iba a asistir a una de las últimas jornadas del juicio a Miguel Osvaldo Etchecolatz, en La Plata. Un día después, el ex represor fue condenado a prisión perpetua por delitos de lesa humanidad y alojado en la cárcel de Marcos Paz.

La labor de la policía fue cuestionada desde el principio por el tiempo que se tardó en comenzar la investigación. Meses más tarde, el entonces jefe de Gabinete, Alberto Fernández, consideró que en la búsqueda de López "no actuaron coordinadamente" las fuerzas de seguridad debido a que hubo "mucha confusión inicial". Al mismo tiempo, la familia de López, organizaciones sociales y de derechos humanos comenzaron a movilizarse reclamando la aparición con vida.

En diciembre de ese año, el entonces presidente Néstor Kirchner reclamó, durante la ceremonia de egreso de los nuevos militares de las Fuerzas Armadas, "devolver a López a su hogar". Días después del discurso, se reportó la desaparición de otro testigo en la causa que investigaba el accionar del ex comisario Luis Patti durante la última dictadura militar. Luis Gerez fue hallado nas 48 horas después fue hallado deambulando con el torso desnudo en Garín. Tenía quemaduras de cigarrillos en el cuerpo y marcas de ataduras en las manos.

A medida que pasaba el tiempo, y las posibilidades de hallarlo con vida se desvanecían. En cuatro años y medio de investigación se creyó haber encontrado los restos del albañil en la localidad de Magdalena, Bahía Blanca, Ringuelet, Laferrere, entre otros.

Dos hallazgos generaron expectativas en los investigadores en busca de allanar el camino y poder avanzar en la causa. Un llavero y un auto.

El llavero de López, el cual tenía una sola llave, fue hallado varios días después de realizadas las primeras pericias, en el jardín de la casa donde vivía el albañil, en el barrio platense de Los Hornos.

Esta situación generó controversia respecto a la veracidad de la prueba y se llegó a afirmar que el llavero "había sido plantado". Lo cierto es que los investigadores confirmaron que pertenecía a López y que habían estado allí por unos 10 o 15 días. En aquél momento, signó el desconcierto y las autoridades auguraban la necesidad de "rever toda la línea de investigación".

En 2009, la Policía secuestró un vehículo, del cual se decía, había sido utilizado para mover a López en horas en que se producía su secuestro. El auto fue hallado en una casa en Mar del Plata, propiedad de un ex policía vinculado a Miguel Etchecolatz.

Este elemento sostenía una de las principales hipótesis de la investigación, que conduce al entorno del ex represor.

En diciembre de 2007, poco después de cumplirse un años de su desaparición, la familia de López fue recibida por el entonces presidente Néstor Kirchner en Casa Rosada. Lo que trascendió de esa reunión, es que la querella había llevado al exmandatario algunos quejas por el desarrollo de la investigación.

En septiembre de 2008, el exministro de Seguridad bonaerense León Arslanian estimó que López probablemente "está muerto". En dicha oportunidad, había afirmado que la desaparición se trató de "un mensaje contra la política de derechos humanos del Gobierno, por la reactivación de los juicios (contra represores) y la anulación de las leyes de Punto Final y Obediencia Debida".

Unos meses antes, la Cámara Federal de La Plata había resuelto caratular como "presunta desaparición forzada de personas" la causa y ordenó que se aparte a la Policía Bonaerense por "negligencia manifiesta" en las tareas de investigación. El fallo respondió a un planteo efectuado por la querella que representa a la familia del testigo.

Al cumplirse el tercer aniversario de la desaparición, Rubén López, hijo del testigo, había afirmado que la causa estaba "casi paralizada". "La justicia tiene una forma de actuar que no es la que todos deseamos. Es muy lenta y termina siendo injusta", había afirmado en una entrevista radial.

Hoy, el ministro de Justicia y Seguridad bonaerense, Ricardo Casal, informó que un testigo de identidad reservada aportó datos sobre el presunto paradero del albañil.

"El día de ayer una persona pidió una entrevista conmigo y me informó que tenía datos para ubicar a Julio López. Inmediatamente se realizó el protocolo y ahora se puso a disposición de la justicia federal esta declaración con reserva", dijo Casal.

Por su parte, el hijo de López dijo que "ojalá sea el principio del final, siempre tenemos la esperanza de saber qué fue lo que pasó", aunque admitió que "lamentablemente, parecería que no es la mejor noticia".

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