Fernando de la Rúa reiteró ayer su defensa del mantenimiento de la convertibilidad y sostuvo que salir del sistema podría ocasionar «efectos negativos y desastrosos» para el país. «Todos saben los efectos negativos, desastrosos, y de por qué no se debe dejar la convertibilidad que nos da la garantía de la paridad cambiaria», sostuvo el Presidente al visitar el una fábrica de autos (Ver nota en Panorama Automotor). El jefe de Estado dijo que el denominado «blindaje» financiero de los organismos internacionales a la Argentina, que «no necesariamente se va a usar», sino que funcionará como una garantía para que no exista imprevisibilidad en la economía.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El Presidente aseguró que mantiene «la actitud abierta al diálogo», y agregó: «Pero que quede en claro que el rumbo lo fija el gobierno, porque tiene que haber una referencia», dijo De la Rúa y ratificó «ese rumbo, que es lo que se le prometió a la gente: un camino de honestidad, transparencia y desarrollo económico para la genera-ción de empleo y de un manejo austero de la administración». Consultado sobre si discutiría con los sindicalistas el plan económico, respondió que el gobierno está «abierto a cualquier sugerencia que sirva para crecer, dar previsibilidad y generar más trabajo», pero advirtió que en el ámbito gremial existen «versiones contradictorias» en esa materia, en obvia alusión a la división que exhiben la CGT oficial, la disidente, el MTA y la CTA.
De la Rúa volvió a defender el proyecto de reforma previsional que el gobierno enviará al Congreso que, aclaró, «no afectará a ningún jubilado actual porque mantendrán la plenitud de sus derechos» y dijo que «la norma hará para los años futuros previsible y sustentable el sistema».
Al justificar el denominado «blindaje financiero», el Presidente explicó que «ahora ya no hay empresas públicas para vender y estamos frente a la realidad» ante la cual «actuamos con responsabilidad para poner en orden las cuentas del país». Afirmó que «hemos pedido a gobiernos y organismos internacionales este mecanismo de garantías que permitirá reducir el riesgo país, bajar la tasa de interés y evitar los problemas que todavía vivimos por el alto déficit con que recibimos el gobierno y el alto endeudamiento que fue creado durante estos años», precisó.
Consultado sobre el proyecto de Ley del Presupuesto, estimó que la aprobación en el Parlamento en los próximos días «permitirá regular el conjunto de las actividades y planificar el gasto público». En ese sentido, indicó que hay «una estimación muy moderada del crecimiento de 2,5 por ciento» aunque se manifestó «convencido de que va a ser mayor porque se acompaña de un programa de reducción de intereses, lo que baja costos y alienta la inversión» y que además «hay un incremento en las partidas de gastos sociales». De la Rúa rechazó acusaciones de su antecesor, Carlos Menem, sobre una supuesta «falta de liderazgo» suya en la conducción del país, y ponderó en cambio su estilo «democrático, abierto y republicano». «Contesto a todas las preguntas que me hace, aún ésta, en la que usted pretende cuestionar el liderazgo del Presidente de la Nación», añadió el primer mandatario.
Cuando el periodista insistió con su pregunta, el Jefe de Estado instó a «no hacer caso a Menem, que dejó este desastre» en el país, y cortó el diálogo.
Dejá tu comentario