28 de diciembre 2004 - 00:00

De la Rúa se dice perseguido

Fernando de la Rúa aseguró que se considera un «perseguido político» por el procesamiento que la Justicia le dictó en la causa que investiga a los «ñoquis» del ex Concejo Deliberante porteño, e insistió en que su renuncia obedeció a lo que definió como un «complot».

De la Rúa
sostuvo que «los gobernadores querían que devaluara para tomar el poder» y afirmó que los radicales bonaerenses «operaron con el duhaldismo» para desestabilizar a su gobierno. En declaraciones al diario rosarino «La Capital», De la Rúa admitió que lo sorprendió el procesamiento dictado por la Justicia en su contra y lo definió como «parte de la persecución política, un acto absolutamente arbitrario que invoca razones falsas».

El ex presidente fue procesado el 14 de diciembre pasado por la Sala I de la Cámara del Crimen y embargado por 220 mil pesos, imputado de tener a su servicio un jardineroque revistaba como personal de plantadel ex Concejo Deliberante, cuando él se desempeñaba como jefe de Gobierno porteño.

En relación con la causa iniciada a raíz de los episodios de represión que se produjeron entre el 19 y el 20 de diciembre de 2001, De la Rúa señaló: «Lo que siempre reclamé era que se investigue no sólo la actuación policial, sino la de quienes promovieron la violencia y trajeron activistas para cometerla. Y no se hizo».

«En Buenos Aires hubo ocho muertos, otros tantos en Santa Fe. Cuando esa violencia se trasladó después a la Capital Federal, fue la culminación de un proyecto que también tuvo sus ramificaciones políticas, parlamentarias y periodísticas»,
disparó.

Agregó que esa supuesta campaña sigue, incluso después de su renuncia, al señalar: «Para justificarla se ataca cruelmente a mi persona, tratando de disimular lo mal que hicieron las cosas con la desastrosa devaluación, la pesificación asimétrica y la apropiación de los depósitos bancarios».

•Conversación

Dijo que en esa época Eduardo Duhalde le había dicho a Raúl Alfonsín que «el gobierno tenía que ser terminado por la Alianza, pero no con el mismo presidente», y que «su propósito era provocar el cambio».

Aclaró que no tiene nada que reprocharle a Alfonsín, pero afirmó que «hay radicales bonaerenses que fueron exacerbadamente duhaldistas».

Sobre los gobernadores del PJ, dijo: «Fueron a San Luis para procurar mi caída, pero la anticipación de mi renuncia los descolocó. Querían que yo provocara la devaluación, la salida de la convertibilidad, y después hacerse cargo ellos».

«Tal vez no llegué a convencer. También hubo mucha perversión y egoísmo políticos, coincidiendo con que el FMI quería castigarnos»,
dijo luego el ex presidente.

Sobre el retorno de
Carlos Menem a la Argentina, señaló que «es positivo que lo haga para dar explicaciones a la Justicia, afrontar la opinión pública y poner la cara. Sin perjuicio de que no le veo chances electorales, sí tendrá protagonismo político».

Respecto de Néstor Kirchner, indicó que «juntar poder es bueno porque se necesita mayoría parlamentaria para avanzar. A veces hay demasiados anuncios y pocas concreciones, pero las expectativas son favorables».

«De todos modos, adviertoque hoy vivimos momentos positivos porque en toda la región se crece, no sólo en la Argentina. Por eso, se deben hacer reformas estructurales ya que, cuando esto pase, se desnudará la realidad: si crecimos con bases sólidas o sólo fue un triunfo superficial de las circunstancias»,
concluyó.

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