Parecen más distantes que nunca, dicen que no quieren romper definitivamente pero tampoco hacen mucho por encontrarse. La semana que viene coincidirán varios días lejos de la mirada indiscreta y aprovecharán para intentar alguna conversación junto al lago Nahuel Huapi. Chacho Alvarez estará desde hoy en Villa La Angostura y la semana que viene llega Fernando de la Rúa, invitado por su amigo Fernando de Santibañes. Entre martes y viernes se cruzarán varias veces en un ambiente más discreto que la Capital Federal o los grandes centros de veraneo. De la Rúa puede poner en la mesa el destino de los funcionarios frepasistas en la demorada reforma del gabinete. Chacho tiene una herramienta para contestar y promover alguna paz: la posición de su partido contra el decreto de reforma previsional que amenaza con voltear una de las piedras angulares del blindaje financiero.
El ex vicepresidente Carlos Alvarez se instalará hoy en la posada neuquina Dos Bahías, junto al lago Nahuel Huapi, en La Angostura. Pidió reserva hasta el 15 de enero en esa villa, que un sector de la dirigencia eligió en los últimos años para buscar refugio lejos de las miradas indiscretas. Tienen casa cerca de allí el diputado Alberto Pierri y el ex secretario de Turismo Francisco Mayorga; hace poco inauguró la suya Amalita de Fortabat y tiene planes para hacer la propia el ex titular de la DAIA Rubén Beraja. Suele verse también al empresario Roemmers (tiene casa en el exclusivo Club Country Cumelén) y al futuro duque de Chateau-briand, que viaja directamente desde París.
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Esa sede se alborotará más de lo deseado por esos turistas destacados cuando en una se-mana se instale por ahí Fernando de la Rúa. Para el 10 de enero tiene una invitación ya aceptada de su amigo Fernando de Santibañes, quien lo alojará en su residencia de Parque Diana, una de las más imponentes de la zona. Esa visita, además, servirá para una cita con el gobernador local, Jorge Sobisch, y también para correrse hasta San Martín de los Andes, sobre el Lago Lácar, donde participará de la botadura del Plumas Verdes, la embarcación turística más grande de la Argentina. Lo invita el operador turístico de esa ciudad, el empresario Enrique Capozzolo. Sobre el Nahuel Huapi también participará de la inauguración de un muelle construido por Parques Nacionales.
La estadía del Presidente, a quien también se lo quiere en una reunión de intendentes de la zona lacustre, se estirará hasta el domingo 14, fecha cuando Alvarez tiene pensado el regreso. Como permanecerán todos esos días alojados en el mismo radio de 100 km y cruzándose en paseos y actos oficiales, es fatal que se encuentren. Es algo que no figura en la agenda pero si no lo hacen trasmitirán el mensaje de una ruptura que ninguno de los dos quiere plantear por hora. Tampoco es que tengan mucho para hablar ya que De la Rúa y Alvarez hace rato que han dejado de concertar sus movimientos. El Presidente tendrá en ese momento los papeles de una modificación de la segunda línea del gabinete, que hasta ahora limita a funcionarios radicales o puestos por su gobierno. Ninguno de ellos, luego de que Nilda Garré atornillase su posición en el gabinete, pertenece hasta ahora al Frepaso. Un encuentro junto a los lagos podría repetir el primer ademán del Presidente tras el portazo de Chacho, que fue pedirles a sus socios del Frepaso una lista de nombres para subirlos al gabinete.
Herramienta doble
Chacho, por su lado, tendrá a punto de caramelo la posición de su partido contra el decreto de reforma de las jubilaciones, la herramienta que busca usar hacia adentro y hacia afuera. Hacia adentro Chacho insiste en que si no hace seguidismo respecto del ala más rebelde de su partido perderá el liderazgo del Frepaso. Hacia afuera, es decir frente a los radicales, usa esa posición para sentarlos a discutir cesión de cuotas de poder. El Frepaso es un frente que tiene la mayor parte de su militancia en bancas legislativas. La crisis de la fuerza, si continúa hasta la fecha de las elecciones, hace muy difícil que esos militantes renueven las bancas. Por eso a Chacho la única torta que le queda para repartir entre los suyos son cargos que el gobierno le pueda ceder en el Poder Ejecutivo. Alvarez llegará hoy a La Angostura junto a su mujer, la diputada Liliana Chiernajowsky, y la menor de sus hijas, Lucía, de 16 años. Siguiendo el consejo de veranear en la Argentina que De la Rúa dio a sus funcionarios, Alvarez alternará La Angostura con San Carlos de Bariloche.
El Presidente irá a Parque Diana acompañado por su esposa, Inés Pertiné, y uno de sus hijos, Antonio, que es habitué de la residencia de Parque Diana, adonde invitó este año a su novia, Shakira.
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