Debut en cortocircuito del triunfante radicalismo K
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Un Milei auténtico dando batalla para defender su modelo
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Renunció Carlos Frugoni en medio de un escándalo por propiedades no declaradas en EEUU
La Presidencia
de la
Nación
comenzó ayer
a distribuir
fotografías de
Cristina de
Kirchner
registradas en
la residencia
de Olivos en
actitud de
descanso.
Hasta ahora
sólo se
conocían las
que la
mostraban en
actos o
trabajando.
Ayer, el radicalismo kirchnerista había entrado en pánico. La derrota de Biffi, sumada al triunfo del radical (es decir, ni kirchnerista, ni lavagnista, ni arista) Víctor Fayad en la pelea por la intendencia de la capital mendocina frente al vice gobernador de Cobos, Juan Carlos Jaliff, había desmoralizado a la UCR K.
La crisis se profundizó con otra derrota: la del candidato de Daniel Katz a la intendencia de Mar del Plata, Sergio Fares, derrotado ante el vecinalista Gustavo Pulti.
El clamor de los gobernadores de la UCR kirchnerista para que Néstor, y no Cristina de Kirchner, fuese el candidato a presidente del Frente para la Victoria fue un dato que anticipó este diario a mediados del año pasado y que vició de origen el experimento concertador. La primera dama devolvió gentilezas ignorando a Cobos durante toda la campaña. Pasó más de 40 días sin hablarle ni recibirlo, y cuando la crisis ya se tornó grotesca, invitó al gobernador mendocino a una cena en el hotel Sheraton: «Ya creían que nos íbamos a divorciar», bromeó la senadora bonaerense.
Ayer en las filas de Cobos ya daban por descartada su pretensión de máxima para el período 2007-2011: ocupar alguno de los ministerios de la «era Cristina». El ataque de pánico y paranoia ante la derrota de vicepresidente electo en su propia tierra. «Me siento profundamente responsable (de la derrota) porque cuando uno no obtiene lo que desea, no se llama éxito, se llama fracaso», fue el mea culpa de ayer de Cobos al regresar a la provincia. Al ocaso del ocaso del cobismo en Mendoza se suma también el cortocircuito que el saliente gobernador cuyano mantuvo con el INDEC por las contradictorias cifras de inflación que difundió ese organismo público.
El ex jefe de la UCR y también derrotado candidato a gobernado Roberto Iglesias resumió en una frase el papel del radicalismo kirchnerista en su provincia: «Creo que son muy inocentes los que pensaron que podrían hacer algo dentro del poder de Kirchner, creo que terminarán fagocitados. Considero que equivocaron el camino, no nos escucharon, tuvieron miedo de perder y terminan fagocitados por este poder del PJ que evidentemente es el que ha ganado y el que gobernará».




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