10 de enero 2005 - 00:00

Debut

Juan José Alvarez, flamante secretario de Seguridad porteño, debutará hoy en sus funciones no sólo aceptando la mayor parte de las renuncias que le presentaron los jefes municipales a su pedido, sino que ampliará esos requerimientos. Y anticipó que no se limitará en su accionar a los boliches al estilo de República de Cromagnon. Reiteró el pedido de traspaso de la Federal y Bomberos a su órbita, y pidió 120 días de licencia en la Cámara de Diputados.

Debut
E l nuevo secretario de Justicia y Seguridad Urbana de la Capital Federal, Juan José Alvarez, ya eligió al funcionario que conducirá la polémica Subsecretaría porteña de Control Comunal, en reemplazo de la renunciada Fabiana Fiszbin. Será Pedro Fioretti, un ingeniero industrial que apenas ocupó durante seis meses la gestión del PAMI durante la intervención de la ex Alianza. Su perfil es eminentemente técnico, desligado de la política, tal como lo presentan. «Es mío», aseguraba ayer Alvarez que así, con Diego Gorgal -su ex viceministro de Seguridad bonaerense-a cargo de la Subsecretaría de Seguridad, y Fioretti -de quien se destaca su alta capacidad operativa-en Control Comunal, sólo debe resolver a quién designará en la Subsecretaría de Justicia. Para ese puesto buscan a alguien «de muy buena relación con los jueces porteños, que tenga llegada a ellos».

Además hoy, Alvarez aceptará al menos «97% de las renuncias» del plantel de 27 funcionarios con jerarquía, las que solicitó no bien asumió su cargo el viernes pasado.

El duhaldista ya maneja encuestas a su favor y se propone intensificar la purga en el Gobierno porteño, solicitando «más renuncias, hasta niveles inferiores a directores», según se aseguró a este diario desde el staff de colaboradores que desembarcó con él en la gestión de Aníbal Ibarra.

«Nos tratan como si hubiera llegado un ejército de ocupación»,
fue la primera apreciación de ese equipo, que conoce que en horas el peronista se transformó en el hombre fuerte del Gobierno de la Capital Federal. Para amortiguar esa presencia, el entorno más cercano al jefe de la Ciudad le pidió «algo» de silencio, difícil propuesta para quien ha anunciado un proyecto «Cristal», con el que quiere subir a Internet todo lo que haga de aquí en más y a la vez publicitarlo.

• Monitoreo

Alvarez también pidió una Van, para monitorear in situ las inspecciones que aumentarán en 50%.

Anoche, el funcionario mantenía una reunión con Ibarra para darle a conocer sus primeras decisiones de desalojo de oficinas en el Palacio de Bolívar 1 y acordar la designación de Fioretti. El otro nuevo funcionario, Gorgal, reemplazante del ex subsecretario de Seguridad Enrique Carelli, ya tuvo el sábado la primera reunión de trabajo con Ibarra, Alvarez y el jefe de Gabinete porteño, Raúl Fernández. Allí Alvarez puso de manifiesto su intención de depurar y aceitar el funcionamiento de las inspecciones y habilitaciones, lo mismo que el control de las agencias de seguridad privadas, en los 120 días que tiene de licencia en la Cámara de Diputados. Ese es el plazo que en principio puso a su gestión. Mientras en los despachos de la Jefatura de Gobierno tratan de adaptarse a las nuevas presencias de peronistas, Alvarez se proveyó de encuestas que le aseguran que «la mayoría de la gente coincide en manifestar expectativas de cambio» y se jacta de haber caminado diez cuadras en la Ciudad recibiendo «apoyo y pedidos de la gente para que termine con la corrupción». De todos los funcionarios a los cuales el nuevo secretario porteño aceptará la renuncia, podrían quedar uno o dos, pero no del área de Control Comunal que tiene a su cargo las habilitaciones e inspecciones en la Capital Federal. Esa línea será completamente borrada, incluidos los integrantes de la Dirección General de Fiscalización y Control, afines al kirchnerismo.

• Sobrevivencia

En cambio, en Justicia y Seguridad podrían sobrevivir algunos funcionarios en sus despachos, una vez que se analice si las áreas no tenían nada que ver con los temas de control. Ibarra tratará de sostener, entre otros, al director general de Políticas de Prevención del Delito,-Claudio Marcial Suárez, un hombre propio y también de buenas relaciones con el gobierno nacional. Creen que esa materia, teórica, debería estar ajena a la purga. Otro que será defendido por el jefe porteño es el director general de Defensa Civil, Víctor Capilouto, pero Alvarez aseguraba ayer que no tendrá en cuenta «pedidos ni padrinazgos» para organizar su gestión. La idea, entre otras, es de unificar las áreas de Control Comunal para concentrar todo lo relativo a inspecciones en menos despachos.

En otro sentido, al gobierno de Ibarra le han surgido nuevas vacantes, la de los tres funcionarios que reportaban al ARI -entre ellos, las subsecretaria de Educación,
Delia Bisutti-que renunciaron como protesta por la designación del duhaldista, cuya llegada pivoteará como inicio del fin de aquella coalición de centroizquierda que se proponía el jefe porteño y sus aliados.

Dejá tu comentario

Te puede interesar