24 de enero 2006 - 00:00

Declararon testigos sobre el control de habilitaciones

Un ex integrante del cuerpo de inspectores porteños reconoció hoy ante la Sala Juzgadora del Juicio Político que se le sigue al suspendido jefe de Gobierno, Aníbal Ibarra, que después de la tragedia de Cromañón se extravió una orden de trabajo que había confeccionado nueve meses antes de la tragedia para inspeccionar el local.

Al declarar ante los integrantes de la sala, Víctor Telias admitió que el 2 de enero de 2005, tres días después de sucedida la tragedia, fue a buscar una orden de trabajo que él había confeccionado el 24 de marzo de 2004, cuando fue a inspeccionar el local donde luego funcionó Cromañón, y que no la encontró.

Según Telias, el 24 de marzo de 2004, ante una denuncia de la comisaría 7ma., debió concurrir a Bartolomé Mitre 3060 a inspeccionar un local bailabe denominado "Central Park", que antes había sido "El Reventón" y posteriormente "República de Cromañón", pero estaba cerrado.

El testigo dijo que indicó esta circunstancia en una orden de trabajo, la misma que asegura desapareció.

El testigo afirmó que, sin embargo, cuando fue a buscar esa orden en enero de 2005 ya no estaba, ante esa situación un superior le pidió que hiciera una constancia donde indicara lo mismo que decía el papel que se había perdido.

Cuando la diputada Florencia Polimeni le preguntó por qué no hizo una denuncia por el extravío de esa orden de trabajo, Telias, afirmó que esa "no era su área".

Ante esta respuesta los familiares de las víctimas que estaban presentes se empezaron a inquietar y levantaron las pancartas con las fotos de los chicos muertos.

Telias explicó también que los inspectores no podían actuar de oficio sino ante una denuncia de la comisaría y que el área de Control Operativo de la subsecretaría de Control Comunal era la que preparaba la grilla de locales a inspeccionar.

Previamente había declarado María Brizuela, quien aseguró que los inspectores tenían facultades para clausurar un local por sí mismos sin pedir autorización.

En una jornada dedicada al sistema de controles e inspecciones, la cuarta audiencia del juicio político comenzó con el testimonio del ex director de la Dirección General de Fiscalización de Obras y Catastro (DGFOC), Norberto D'Andrea, quien dijo que hasta que él se hizo cargo del área los informes de la Auditoría "se tiraban al cesto" de basura.

Según D'Andrea cuando él llegó a esa dirección "los informes de la auditoría se tiraban al cesto, pero yo dispuse que se debían contestar todos".

"Es más -aseguró- teníamos reuniones semanales con funcionarios de mi área para tratar los pedidos de la auditoría".

En este sentido, explicó que durante la gestión de Enrique García Espil informatizaron toda el área y crearon un sistema de 'expediente único' para que no se dispersara la información, en tanto que durante la gestión de Giúdice se puso el acento en el control y la seguridad, sobre todo de los ascensores.

En otro tramo de su declaración, D'Andrea aclaró que en diciembre de 2003 se hizo cargo Juan Carlos López de la Secretaría de Seguridad, de la cual dependía la Subsecretaría de Control Comunal, y que hasta el día de su renuncia en marzo de 2004 nunca fue convocado a ninguna reunión.

Durante su declaración, D'Andrea aseguró que nunca tuvo en sus manos ningún elemento sobre Cromañón: "nunca tuve un plano, nunca fui al lugar" y remató: "estoy acá porque me enteré por los medios de comunicación que estaba citado, y por eso me presenté espontáneamente ya que nunca recibí ninguna notitificación".

D'Andrea negó haber tenido noticias de que existía un expediente sobre presuntas irregularidades en el sistema de ventilación electromecánico en Cromañón y dijo que habría que "preguntarle sobre el particular al ingeniero Eduardo Cohen", quien la semana pasada no se presentó a declarar ante la Sala Juzgadora.

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