15 de octubre 2002 - 00:00

Deja Menem conducción del PJ para pelear la interna

Desde anoche Juan Carlos Mazzón, flamante secretario privado de Eduardo Duhalde, simuló cambiar de hábitos. A algunos de los que llamaban a su casa a las 9 de la noche les hacía responder que estaba durmiendo. A otros, los más sorprendidos, que había salido a comer con su esposa. A los ya muchos y diversos servicios que ejerció en su vida pública, Mazzón agregó ahora el de secretario privado, lugar en que lo ubicó José Pampuro, antes de dejar el «área chica» -así la llama- para convertirse en secretario general de la Presidencia. Pero esa ubicación es una coartada (nadie que se precie le confiaría su secretaría a alguien que duerme hasta las 9 de la noche): Duhalde le paga para que le sirva de baqueano en el laberinto de la interna contra Carlos Menem, para quien ya prestó servicios «el Chueco» en los '90. Mazzón es el vicepresidente de la Junta Electoral que debe regular la interna del PJ. Desde ese lugar es el encargado de defender los intereses de su jefe en la pelea. Una reunión de la Junta fue convocada para las 11 de la mañana de hoy, antes de que sesione el consejo nacional del partido, a las 15.30. ¿Irá Mazzón o hará decir que sigue durmiendo? A ese dato, casi un detalle, prestará atención hoy el resto del peronismo cuando comiencen a llegar dirigentes de todos los pelajes a la sede de la calle Matheu: la asistencia o el faltazo de ese subalterno demostrará si Duhalde seguirá participando del juego interno en la misma mesa que Menem o si, como todos sospechan, el PJ ingresará en una lógica de ruptura, que se despachará en los estrados judiciales.

• Decisivo

En efecto, hoy puede ser otro día decisivo en la pelea entre Menem y Duhalde. El riojano, a través de sus seguidores, controlará la reunión del plenario del consejo del partido. Allí se pondrá a consideración una moción: tal como habilitó María Servini de Cubría a través de un fallo, el PJ debe decidir si realiza sus internas el 15 de diciembre, como estableció el Presidente a través de un decreto cuestionado. Es posible que no se escuche ninguna opinión en contra de esa fecha. Quienes podrían expresarla tal vez se ausenten y opten por otra vía: que sea el Congreso del partido, que controla con mayor peso el duhaldismo, el que defina la realización de internas, su método y la ocasión de su convocatoria.

El menemismo está seguro de que esta última es la posición de Duhalde y que está inspirada en una intención muy concreta, precisa. Habla Javier Mouriño: «El gobierno quiere voltear las elecciones internas de diciembre porque quiere voltear las elecciones nacionales de marzo. En rigor, lo que quiere Duhalde es quedarse hasta fin del año que viene y se servirá de ardides judiciales para que la gente no vote cuando él dijo que podría votar».

Hasta aquí una divisoria de aguas general, la más importante, que anticipa que los dos grupos principales del PJ van a moverse en caminos divergentes durante los próximos meses. En adelante hay que detectar otros enfrentamientos y diferencias, no menos importantes: algunas están hechas a medida del juego de Duhalde, aunque tengan un aspecto distinto.

José Manuel de la Sota, por ejemplo, pide a gritos internas para el 15 de diciembre, igual que Menem. Pero esgrime: «No hay que dejar flancos abiertos, hay que ser prolijos». Pide, por ejemplo, que renuncie la Junta Electoral en pleno por estar integrada en su mayoría por menemistas. Manuel Baladrón, el diputado pampeano presidente de ese cuerpo, ofreció ya que los candidatos designen apoderados para integrarse a esa junta, lo que sería una forma de garantizar transparencia según el menemismo. El propio Menem pedirá licencia como presidente del PJ desde hoy, dejando el mando a Rubén Marín, el gobernador de La Pampa, hoy equidistante de todos los polos de conflicto. Presidida por Marín, tal vez se establezca también una Comisión de Acción Política, formada por los candidatos o por quienes ellos designen. Marín se reunirá hoy con Eduardo Bauzá, después de desayunar con otro hombre de su provincia, Jorge Matzkin, a quien llaman cariñosamente «ministro hídrico». Además de Marín y De la Sota, hoy en el consejo del PJ habrá varios gobernadores más (Juan Carlos Romero, Carlos Rovira, Angel Mazza, Carlos Manfredotti, entre otros).

• Sugerencia

A De la Sota no le alcanza, según le hizo saber ayer a Bauzá por teléfono, con el pliego de «concesiones» del menemismo: «Deberíamos convocar a un congreso el próximo sábado, de tal manera que también Duhalde esté involucrado en las decisiones», sugirió. Le contestaron con pragmatismo: «Hablar de congreso del PJ es hablar de la prórroga de las elecciones; se sabría el día de iniciación pero no cuándo terminaría una asamblea en la que ni siquiera nos pondríamos de acuerdo en la cantidad de delegados que corresponden a cada provincia, ya que los padrones son truchos», le contestaron al cordobés.

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