Demoledor informe de la Iglesia Católica
• Crítica al clientelismo, la dádiva y la demagogia. El objetivo es uno solo: el gobierno de Kirchner.
• Pero hay excesos en declaraciones. Un obispo anticipó "la justicia por mano propia" y otro dijo que "no se deben acatar leyes que violan el orden natural". ¿Se referirá sólo al aborto?
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Jorge Bergoglio
El documento emitido por los obispos al cierre de la 147ª reunión de la Comisión Permanente se dirige: «Al pueblo de Dios y a los hombres y mujeres de buena voluntad» y hace alusión a las «circunstancias históricas» que atraviesa el país. En el apartado «Las próximas elecciones» reclama a definir claramente los programas de acción política de cara al 28 de octubre y hace una especial mención a la dimensión ética de las propuestas. Una referencia velada a lo que el Episcopado considera una injusta distribución de la renta y leyes anti-Iglesia Católica aprobadas por el kirchnerismo como la que autoriza la distribución gratuita de píldoras anticonceptivas, la nueva Ley Federal de Educación y la obligación para los hospitales de practicar sin costo ligaduras de trompa y vasectomías.
Reiteran también los obispos que «la trascendencia del acto eleccionario exige una gran transparencia, que lo aleje de prácticas demagógicas y presiones indebidas, como el clientelismo y la dádiva, que desvirtúan su profundo significado y degradan la cultura cívica. Por otra parte, es obligación del ciudadano controlar la gestión del gobernante». Es que al Episcopado también le preocupan los recientes escándalos de corrupción como los casos Greco y Skanska y el valijazo del venezolano Antonini Wilson.
En el apartado «Políticas de Estado», la Iglesia Católica advierte que «la experiencia nos ha enseñado que una sociedad no crece necesariamente cuando lo hace su economía, sino sobre todo cuando madura en su capacidad de diálogo y en su habilidad para gestar consensos que se traduzcan en políticas de Estado, que orienten hacia un proyecto común de Nación. Este sigue siendo un fuerte desafío para nuestra democracia».
Y culminan los obispos con un pesimista diagnóstico de la realidad nacional en la era Kirchner: «Nuestro país sufre todavía fragmentación y enfrentamientos, que se manifiestan tanto en la impunidad como en desencuentros y resentimientos. Nos queda pendiente la deuda de la reconciliación».




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