19 de marzo 2004 - 00:00

Descabezan cúpula policial de Buenos Aires: 200 comisarios

León Arslanian
León Arslanian
Unos 200 comisarios de la Policía Bonaerense serán pasados a retiro, descabezamiento que, en cuanto al número, no al motivo, remite a la megapurga dispuesta por León Arslanian a mediados de 1998, cuando, con el auspicio de Eduardo Duhalde, expulsó de la fuerza a 300 policías.

Esta vez, sin embargo, el retiro es estrictamente operativo, no político, como el que impulsó Arslanian: con algunas salvedades concretas, todos los oficiales jefes y superiores que tienen más de 30 años de servicio serán jubilados por orden expresa del ministro de Seguridad, Raúl Rivara.

• Jubilación masiva

Hasta ahora, a muchos uniformados se les permitía -a algunos se les solicitaba-que continuaran en servicio a pesar de acumular tres décadas en la fuerza, que es el período que establece la ley del personal policial para fijar el paso a situación pasiva.

La jubilación masiva también se producirá entre los suboficiales, pero tendrá mayor impacto entre la superioridad de la fuerza: con la salida de 200 comisarios se despejará el camino para otros uniformados que están en escalones expectantes en la línea de mando.

El movimiento, según una fuente oficial, servirá para «oxigenar» a la Policía, porque producirá un «recambio generacional» entre los mayores responsables operativos de la fuerza, lo que revela no sólo el sentido práctico de la medida, sino también su intención política.

• Claves

Igualmente, permitirá además suprimir los desajustes que se produjeron en los últimos años marcados por varias crisis y des-órdenes, que derivaron en que, actualmente, un comisario con 27 años de servicio tenga un rango mayor que otro con 30 años.

Hay claves para entender la resolución oficial:

• Salvo los comisarios inspectores, mayores o generales que estén actual-mente ocupando jefaturas departamentales y jefaturas de DDI, el resto que tenga más de 30 años de servicio será pasado a retiro. Con esto, logra «renovar» la fuerza. Eso deja-rá vacante un cargo relevante en la cúpula de la fuerza, que actualmente conduce
Eduardo Colaci. Además, forzará el retiro de, al menos, dos directores de área y el del responsable de la Caja de Retiros, comisario general Miguel Angel Pérez.

• Aunque los huecos que se abrirán en la grilla policial con la salida de esos 200 uniformados serán, naturalmente, completados con otras designaciones, no habrá ascensos inmediatos. La decisión de
Rivara, en coordinación con el gobernador Felipe Solá, es postergar los ascensos hasta fin de año para aplicarlos como «premios» para los efectivos con desempeño destacado.

• El retiro permitirá, a su vez, normalizar otra situación: reciclar a algunos uniformados que fueron pasados a disponibilidad en el último tiempo, en medio de denuncias y la investigación patrimonial sobre los jefes policiales. El caso paradigmático es el de
Claudio Smith, que había sido procesado por la Justicia, pero el 30 de diciembre pasado fue absuelto. Smith volverá a la fuerza: quizá a la Caja de Retiros, Jubilaciones y Pensiones. De todos modos, no ocurrirá con otros comisarios como Aníbal De Gastaldi o Julio César Frutos, que tienen procesos judiciales en marcha.

• En principio, no será alcanzado ningún jefe departamental. Esta semana, la Legislatura completaría la sanción de la división de Lomas de Zamora -en Lomas Norte (Avellaneda, Lanús y Lomas) y Lomas Sur (Ezeiza, Almirante Brown y Esteban Echeverría), formalizando lo que en términos prácticos se apuró hace pocos días cuando se designó al comisario
Vitale como subjefe de la departamental actual para luego quedar al frente de la parte norte, mientras que el comisario Soto -que está a pocos meses de cumplir 30 años de servicio y quedar a tiro de retiropasará a Lomas Sur. Si ese modelo prospera, ya hay pedido de algunos intendentes y legisladores para avanzar con la división de la departamental San Martín.

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