7 de julio 2003 - 00:00

Diputados apura cargos y citará en 10 días a Moliné

La Comisión de Juicio Político de Diputados intentará formular este mismo jueves los cargos contra Eduardo Moliné O'Connor. Antes debe sortear un obstáculo: reunir quórum en esa oficina (por lo menos, 11 legisladores), cuando los festejos provinciales por el 9 de Julio conspirarán contra la asistencia habitual. La idea de los miembros de esa dependencia es que el ministro de la Corte, que prometió defenderse, comparezca la semana siguiente frente a ellos.

El aniversario de la Independencia, pasado mañana, servirá de excusa para que muchos diputados permanezcan en sus respectivos distritos o, si son muy leales a Néstor Kirchner o son nativos de esa provincia, viajen a Tucumán, donde se realizarán los actos centrales. Por esa razón, habrá una merma en la cantidad de presencias en juicio político en el próximo cónclave.

El tucumano Ricardo Falú (PJ) confía en que logrará congregar número suficiente para deliberar y tomar resoluciones. Con menos de 11 presentes, el reglamento establece que en la comisión sólo se puede discutir e intercambiar puntos de vista, sin adoptar decisiones ni votar.

Casi podría decirse que la actividad parlamentaria quedará restringida a garantizarle al oficialismo la embestida contra este ministro de la Corte esta semana. Juega a favor del apuro gubernamental que hay una fuerte presencia de porteños (de origen, por adopción y cuestiones inmobiliarias) y bonaerenses entre los miembros de esa oficina.

Entre los primeros se ubican la frepasista Nilda Garré (con licencia por enfermedad), el peronista Gerardo Conte Grand, el socialista Héctor Polino y las aristas María América González y Elisa Carrió (chaqueña que vive en la avenida Santa Fe, en pleno corazón de Barrio Norte). Los delegados de Buenos Aires son del PJ y, por supuesto, duhaldistas. Ahí aparecen Jorge Casanovas, Carlos Martínez y Jorge Villaverde.

Suman 8, pero hay que agregar al propio Falú, quien está obligado a quedarse en el Congreso para armar la cita y recibir las pruebas que faltan en el proceso contra Moliné. Salvo que vuele en el avión presidencial, el titular de Juicio Político no podrá participar, en la víspera, de la celebración patria en su terruño.

•Aporte

A 2 diputados del quórum, habría que esperar el aporte de los cordobeses Guillermo Johnson y Eduardo Di Cola, desprendimientos del delasotismo que forman parte de la kirchnerista Corriente Federal en la Cámara baja. También, por una cuestión de vecindad y afinidad, podría facilitar la sesión el santafesino Julio Gutiérrez, cofundador con Falú, Conte Grand, el actual jefe de la SIDE Sergio Acevedo y otros del denominado grupo Talcahuano, germen del kirchnerismo parlamentario en esta ala del Congreso. El radicalismo, al menos, podría ayudar con Carlos Iparraguirre, comprovinciano de Gutiérrez.

Falú
espera contar en las próximas horas con las pruebas que faltan del denominado caso Leiva. El Consejo de la Magistratura debe remitir información sobre la demanda que planteó el juez mendocino Luis Leiva contra Moliné O'Connor, a raíz de su intervención en una causa referida al banquero Raúl Moneta.

A criterio del responsable de la comisión, hay más elementos contra Moliné que contra
Julio Nazareno, ya que en dos causas que involucraban a ambos (Meller y Magariños) ahora existen cargos más sólidos.

En cuanto al caso Meller (una ex contratista de ENTel que exigía el pago de una deuda al Estado, originalmente de $ 30 millones), la Cámara Federal ordenó que no se abone, mientras que sobre la sanción al magistrado
Héctor Magariños (a cargo de un tribunal oral) el Consejo de Jueces salió a criticar la semana pasada la atribución que se tomó -de manera indebida-la Corte para castigarlo. Sobre el caso Meller, los diputados y Gustavo Béliz hablan de un reclamo empresario por $ 400 millones, mientras que apoderados de esa firma le hicieron saber por escrito a Eduardo Camaño y otros diputados que asciende a $ 115 millones, de acuerdo con la tasa de interés pactada en el contrato.

Finalmente, a Moliné se le adjudica responsabilidad en el expediente Macri, que formó parte de los fallidos reproches al renunciante presidente de la cabeza del Poder Judicial. Sea como fuere, y más allá de la posibilidad -algo lejana-de que esta semana no se pueda avanzar en el trámite anti-Moliné, la intención de Falú y compañía sería hacer comparecer al ministro la semana siguiente a la formulación de la acusación (podría ser el jueves 17 o unos días más tarde).

Tras el receso invernal
(justificado por reformas al edificio anexo), se trasladaría la embestida al recinto, casi con seguridad, el miércoles 13 de agosto. Ahí se descuenta que habrá 2/3 de votos condenatorios de los asistentes, suficientes para pasar el trámite a la etapa de sentencia en el Senado.

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