Diputados del radicalismo hicieron catarsis ayer delante de Raúl Alfonsín y reclamaron que haya mayor diálogo entre el comité nacional y el bloque que comanda Horacio Pernasetti para enfrentar el año electoral.
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Flanqueado por Enrique Nosiglia y Raúl Alconada Sempé, el cacique de Chascomús encabezó una reunión en la sede partidaria de Alsina al 1700, a la que asistieron alrededor de 60 legisladores, entre ellos Pernasetti, los porteños Jesús Rodríguez,Cristina Guevara y Marcelo Stubrin, el cordobés Mario Negri y el bonaerense Eduardo Santín.
En medio de pedidos varios que Alfonsín se limitó a recibir durante casi 4 horas, se produjo una sola protesta de tono subido. Fue cuando el santafesino Carlos Iparraguirre se quejó de que los equipos de protocolo del Ministerio de Economía los ignoraron durante la última visita de José Luis Machinea a la provincia. «El ministro vino a la provincia y se entrevistó con el gobernador Carlos Reutemann y nadie nos avisó», pataleó Iparraguirre.
A continuación, se multiplicaron las voces conciliadoras. «Tenemos que apoyar al Poder Ejecutivo en este año clave y tener una política parlamentaria en sintonía con el partido», clamó Guevara. Para un encuentro futuro, quedó pendiente la exposición en particular de cada uno de los distritos. Pernasetti, que casi no habló, intervino para subrayar el aval de sus correligionarios a las denuncias de Elisa Carrió. Obviamente, la chaqueña no interrumpió su costumbre de evitar conciliábulos oficialistas, salvo que sea para tratar cuestiones de Estado. Está más cómoda con el socialista Alfredo Bravo, junto a quien anima el núcleo disidente Argentina República de Iguales, que levanta las banderas principistas de la Alianza. Confusión
Pernasetti recordó, asimismo, que la mesa de diputados aliancistas resolvió pedir que Pedro Pou dé un paso al costado de la conducción del Banco Central. Los presentes comenzaron a hacer bromas por las confusiones que se producían cada vez que alguien pedía la palabra al «presidente» y no se sabía si se refería al presidente partidario o al del bloque.
En la misma línea, Rodríguez insistió con la creación de una comisión de seguimiento y apoyo de las investigaciones por presunto lavado de dinero que tenga protagonistas y escenario de funcionamiento en la Cámara de Diputados.
Las sonrisas iban desapareciendo a medida que se acercaba la hora del almuerzo.
Cerca de las 14, cuando el cónclave expiraba, algunos legisladores se abalanzaron desesperados sobre las mesas repletas de fosforitos, sándwiches de miga y otras vituallas, regadas con gaseosas.
Hasta los movileros que debieron esperar en la calle por orden de Alfonsín terminaron alborotados en el improvisado comedor. La falta de noticias relevantes fue la excusa para mitigar el apetito antes que nada.
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