Diputados K intentan salida de Bancalari por telegrama
-
Semana decisiva para el Consejo de la Magistratura entre denuncias a jueces y cambios en la selección
-
Se mueve el PJ: el kirchnerismo apunta a Sergio Uñac para plantarle una interna a Kicillof
José María Díaz Bancalari y Jorge Argüello
«Si Díaz Bancalari renuncia,cosa que creemos que será inminente, estamos listos para asumir inmediatamente en la presidencia del bloque. Si no, el lunes le enviaremos una carta documento para que convoque a la mesa del bloque y que se vote una nueva conducción», resumió el misionero Juan Irrazábal.
Aunque, por otra parte, nadie niega que la cuestión está llegando a un límite: «Puede ocurrir un arrebato personal, que Díaz Bancalari se canse de la situación y renuncie o pida licencia por la campaña».
• Los kirchneristas seguían proponiendo a Argüello como pieza de unidad y si no, amenazaban con algo no probado: «Vamos a la reunión de bloque y le clavamos los dos tercios de los diputados en una votación». Desde el duhaldismo se les contestó lo lógico: «Si tuvieran ese número, lo hubieran volteado a Díaz Bancalari hace 20 días y nos hubiéramos ahorrado esta telenovela aburrida».
Lo cierto es que la propuestadel oficialismo presidencial es hoy mantener el bloque unido -algo imposible si lo que se pretende es forzar una votación de nueva conducción, ganen o pierdan- bajo una mesa renovada, es decir, barriendo no sólo a Díaz Bancalari, sino a algunos de los actuales duhaldistas -por ejemplo, Graciela Camaño-. Con ese esquema, que todavía no pueden forzar, quieren llegar a la sesión que Camaño convocó para el 3 agosto, que se cree será la última del año.
En el escenario de votación en el bloque, el kirchnerismo confía en que logrará reunir los dos tercios de los integrantes del bloque, como lo establece el reglamento de la bancada que el duhaldismo recuerda pero que legalmente aún no ha sido comprobado.
Sabiendo que el duhaldismo no aceptará esa conducción «compartida» pero con color netamente oficialista, los diputados K reconocen que la bancada finalmente se dividirá y habrá una «reconfiguración del oficialismo parlamentario», que estaría conformado por unos 100 legisladores pertenecientes al Frente para la Victoria y algunos aliados de bloques transversales que podrían sumarse. Creen de esa manera conseguir el control de Diputados, pero casi el resto del arco opositor está consciente de que una movida de ese tipo no sería otra cosa más que desatar la guerra total.




Dejá tu comentario