La polémica por los aguinaldos en el Congreso se trasladó ayer del Senado a Diputados, donde Rafael Pascual firmó anoche una resolución para eliminar el SAC. El presidente de la Cámara Baja intentó anticiparse a un escándalo similar al que cayó sobre los senadores. Con acuerdo de todos los bloques parlamentarios, suspendió el pago del aguinaldo a los diputados, secretarios y prosecretarios del cuerpo.
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Mientras tanto, siguieron las explicaciones en la Cámara Alta. Sin discriminar micrófonos, los legisladores procuraron «lavar» este dinero como si fuera mal habido y le dieron destinos de caridad. El presidente provisional del Senado, Mario Losada, rompió el silencio desde Yakarta, Indonesia, adonde permanece en misión oficial, y defendió el cobro de sus sueldos complementarios especiales, de $ 3.212. Compungido, señaló que se trató de una decisión «administrativa y no política».
El virtual vicepresidente de la Nación Losada, que asiste a una cumbre del Grupo de los 15, reivindicó además la «legalidad» de la decisión del Senado de renovar el cobro de ese aguinaldo, de carácter «especial».
«Tengo que reconocer que lo que decidieron es algo legal», subrayó el senador misionero, como si él no hubiera firmado el papel que habilitaba la ventanilla. También culposo, al igual que sus colegas, aclaró que él no aceptará el beneficio.
En declaraciones radiales, Losada se defendió de las críticas que arreciaron tras conocerse la decisión de la Cámara Alta y remarcó que «sólo» dio «cumplimiento a un trámite administrativo». En ese marco, y a pesar de los fuertes cuestionamientos, el presidente provisional del Senado dijo que «no fue una decisión excepcional». Además, buscó minimizar el hecho y dijo que «es una cuestión que se da habitualmente en junio y diciembre».
Señaló, en la misma línea, que «no hubo voluntad de transgredir ninguna norma». Al relativizar el episodio, Losada sostuvo que «fue sólo un trámite como el de pagar los sueldos a fin de mes» y dijo que esta disposición «se remonta a 1983». Asimismo, puso de relieve la imposibilidad de su parte de tomar una decisión unilateral «cuando la disposición -que habilita el cobro de este sueldo-está aprobada y vigente».
Eludió además referirse a las palabras de Fernando de la Rúa, quien exhortó a los senadores a seguir «una política de austeridad de todos los sentidos», y a «dar el ejemplo desde arriba». No obstante, reconoció que el hecho causó «una reacción muy fuerte en toda la sociedad, que realmente demuestra el grado de cuestionamiento que tenemos los hombres de la política».
Por su parte, el senador justicialista Antonio Cafiero reafirmó en declaraciones radiales que donará su aguinaldo «porque hay una cuestión de sensibilidad popular», y de esa manera se expresó en sintonía con la decisión de los gobernadores que «anunciaron que rebajarán el gasto político». En la misma línea se expresó el legislador por el Pacto Autonomista Liberal de Corrientes (PAL), José Antonio Romero Feris.
«Yo lo vengo donando a las entidades de bien público de mi provincia, no quiero dejar en el erario estatal nacional este dinero», dijo el legislador correntino, quien incluso se manifestó a favor de «donar la dieta».
No obstante, se quejó porque «acá se apuntó al Senado como si fuéramos los únicos, y los diputados también lo cobran», e inclusive indicó que «no sólo el Senado cierra los ojos, sino también todos los poderes del Estado».
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