21 de noviembre 2002 - 00:00

Discuten unificar todas las elecciones del país

El traspié de ayer en el Congreso demorará la discusión de un segundo acuerdo político que intenta un sector del peronismo y que necesita también de las herramientas de persuasión que suele usar el gobierno cuando quiere algo de los gobernadores.

Ese nuevo pacto es para concentrar las elecciones a la mayor cantidad de cargos en la misma fecha en que se elija presidente. La idea es reforzar las ganas de triunfar de candidatos nacionales, provinciales y municipales del peronismo detrás de una misma bandera con el objetivo de asegurar una victoria del partido el 27 de abril.

Hoy el gobierno nacional tiene facultades sólo para promover las presidenciales ya que desde 1999 la convocatoria a las elecciones de diputados y senadores depende de cada gobernador. Fue un mecanismos instaurado por decreto por Carlos Menem con el propósito inocul-table de esmerilar las posibilidades de Eduardo Duhalde como candidato. Nadie puede demostrar que la derrota ante Fernando de la Rúa no se debió a esa picardía menemista.

La idea de pegar las elecciones del 27 de abril la planteó ahora el senador Ramón Puerta como parte del cronograma que terminó avalando la última cumbre de Olivos y arrimó los comicios presidenciales a la fecha de salida de Duhalde el 25 de mayo. La concentración de fechas la planteó el ex presidente en la reunión multipartidaria pero nadie la recogió hasta ahora. Y con razones:

• Concentrar las fechas ayuda a un candidato traccionando votos desde abajo. El peronismo aún no ha logrado juntarse detrás de un mismo nombre. Menos ha podido el gobierno crear un candidato que registre peso en la balanza. Esto impide que el duhaldismo habilite esta unificación, por lo menos mientras el Presidente no abra el juego sobre su nominación -algo que niega pese a la mirada pícara de sus entornistas cuando escuchan hablar de esto-.

• Los otros candidatos tiene claro esta idea. Eso explica que La Rioja, Salta y San Luis sean las tres únicas provincias que ya resolvieron pegar por decreto de sus gobernadores las elecciones provinciales, municipales y las de los cargos nacionales a la de los comicios presidenciales. Son los distritos de Carlos Menem, Juan Carlos Romero y Adolfo Rodríguez Saá, los únicos anotados formalmente hasta ahora -nadie lo discute-para competir por el PJ. Ninguno de los tres tiene la más mínima duda de que deben que concentrar el fuego ese día para favorecer la chance del candidato.

• Cuando
José Manuel de la Sota era el candidato natural de Olivos, Duhalde movió piezas para pegar la elección de la provincia de Buenos Aires, distrito que domina con sobresaltos episódicos, a la nacional. Felipe Solá logró escapar a ese brete por lo menos en lo que hace a cargos provinciales y municipales, merced a una ley que logró le votase la Legislatura provincial para ganar independencia en el manejo de las fechas electorales.

Dejá tu comentario

Te puede interesar