Dos ex jueces a cargo del control de toda la Capital

Política

Mauricio Macri tendrá a dos ex jueces en su Gabinete porteño, en el área que le servirá de resguardo para evitar que una tragedia como la de Cromañón le termine arruinando la carrera política, como le sucedió a Aníbal Ibarra.

El interés por el desempeño de los inspectores, un área tan clave como polémica en el distrito, y por cumplir las promesas de seguridad que arengó en la campaña electoral, llevaron a Macri a dedicarle hasta hoy el diseño de esas oficinas.

En una nombrará al ex juez del caso Skanska, Guillermo Montenegro, quien será el ministro de Seguridad y Justicia, pero que no tendrá relación directa con el plantel de inspectores, que son los que recorren las calles de la ciudad para monitorear el cumplimiento de las normas.

  • Proyecto

    En cambio, Macri tiene un proyecto -que aún está puliendo- que sacará del organigrama del gobierno el área de Control Comunal. Esta pasará a convertirse en una «agencia», como la AFIP en su funcionamiento. La diseña con presupuesto propio y con la idea que en dos años los cargos que esa agencia requiera se terminen definiendo por concurso, desde un rango equivalente en la actualidad al de un director general.

    La organización actual del Gobierno impone que, del ministro dependen inmediatamente en un grado inferior, los subsecretarios y de éstos los directores generales, luego los directores.

    Pero, en el proyecto que termina de definir Macri, la agencia no dependerá de ningún ministerio, sólo coordinará políticas con el titular del área afín, en este caso Montenegro.

  • Empresario

    Para presidir esa Agencia de Control Comunal -que es una de las cuatro que quiere armar en la Ciudad- Macri eligió a otro ex juez, Federico Young, titular del Partido Demócrata de la Ciudad de Buenos Aires.

    Young, fue juez nacional en lo civil desde 1975 hasta 1990 y actualmente es presidente de Estancia El Payé SA, vocal de la Asociación Rural de Chivilcoy y delegado de esa entidad ante la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP) desde 2006. Es el hombre elegido por Macri para controlar todo el distrito porteño, pero contará, a diferencia de los ministros, con un presupuesto propio que se destinará a la agencia, tal como funcionan los organismos descentralizados del Gobierno de la Ciudad. Es decir, que además podrá nombrar su personal y definir cómo llevará adelante las tareas de control, sin depender de un ministro. Sólo deberá coordinar con Montenegro lo que ambos consideren conveniente, pero será un organismo aislado del resto, similar a lo que es una Secretaría de Estado, pero con autarquía en su organización y financiera. Young podrá nombrar a los directores generales y subdirectores que la agencia a su cargo requiera, pero la idea que estudia Macri es que en aproximadamente dos años esos cargos sean concursadosy las personas allí designadas permanezcan más allá de los cambios de gobierno. Lo que no ha decidido aún es si el propio titular de la agencia debería designarse por concurso y no por nombramiento del jefe de Gobierno.

    Esos detalles son los que faltan pulir en el borrador de la ley que crea la agencia, cuyo boceto tiene a cargo el futuro jefe de Gabinete de Macri, Horacio Rodríguez Larreta.

  • Evaluación

    También evalúa el jefe de Gobierno electo si deberá traspasar a la órbita de la agencia lo que son hoy los controladores de faltas, para que también queden bajo la supervisión de Young.

    Tampoco está definido qué presupuesto manejará la agencia de inspecciones, pero será parte de lo que hoy tiene el superministerio de Gobierno a cargo de Diego Gorgal, que concentra Seguridad, Justicia y Control Comunal.

    Montenegro reserva para su ministerio el diseño de una Policía porteña, mientras Macri pelea por el traspaso por parte del gobierno nacional de efectivo de la Federal. Pero además este ex juez deberá resolver qué hacer con la Guardia Urbana que Macri anticipó que disolverá por ineficiente. Hay proyectos para reconvertir las funciones de esos guardias y crear, por ejemplo, una Policía de Tránsito.

    Del mismo modo, Montenegro tendrá a su cargo la organización de la Justicia porteña que espera también el traspaso -ya inscripto en un conveniode competencias penales.

    Del área de Seguridad y de Control Comunal, que dependía de aquélla, resultaron procesados varios funcionarios por la tragedia de Cromañón durante la gestión de Ibarra, además del desplazamiento por parte de los legisladores del ex jefe de Gobierno. Quizá con ese antecedente Macri busca dejar fuera de nivel el sector de inspecciones y cree que de ese modo logrará agilizar la actividad.

    El jefe electo espera tener listo los proyectos de ley de creación de las agencias antes de fin de mes.
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