Dos marchas anoche por el policía asesinado
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Lorena Castro, la viuda del policía Jorge Sayago (en la foto, en el centro con su hija Marcia en
brazos) encabezó ayer en Las Heras la primera marcha de silencio en reclamo de justicia.
Contó, además, con el respaldo de la Asociación de Familiares y Esposas de Policías -AFEP- que reclaman mejoras para los efectivos -equipamiento, incremento salarial y menor carga horaria-. Algunos comercios simbólicamente bajaron sus persianas. Mientras apenas un puñado de políticos se sumó a la movilización. Fue el caso de la presidenta del Concejo Deliberante, Erica Jaramillo (PJ), que ejercía como intendenta interina cuando estalló el conflicto petrolero el 23 de enero. El viernes 3, cuando los sindicalistas se sentaron en una mesa de negociación con el ahora ex ministro de Gobierno de Santa Cruz Claudio Dalle Mura ( presentó su renuncia el viernes 17), Jaramillo fue echada por los activistas y cuando se desató la refriega, la madrugada del martes 7, Jaramillo ya estaba de vacaciones. Ayer, la concejala se sumó al reclamo de la viuda de Sayago. También estuvo el concejal Miguel Peña (PJ).
No corrieron igual suerte la kirchnerista Roxanna Totino y el justicialista «Lalo» Camino (docente auxiliar, de 35 años), que debieron acatar el pedido de la viuda. Lorena les demandó personalmente a Totino y a Camino, durante un encuentro que mantuvieron pasadas las 17 en la casa de la vecina Susana Marengo, en el barrio Güemes, próximo a la alcaidía, que no participaran de la marcha.
Lorena Castro, demacrada, muy delgada y ataviada con un jean azul y una campera verde cargó en brazos durante toda la marcha a su hija Marcia, vestida con un buzo azul y sombrero floreado que intentaba resguardar el rostro de la niña.
En simultáneo, Víctor Alvarez, un tío del oficial subinspector Sayago, ascendido post mórtem a comisario, encabezaba otro reclamo en Río Gallegos. Fue escasa la participación a metros de la sede gubernamental. La convocatoria fue en el centro de la capital provincial, en la intersección de las calles San Martín y Roca. El pedido era el mismo: esposas y familiares exigían justicia por la muerte del policía. Apenas unas quince personas se apostaron en el lugar, donde permanecieron quietas y en silencio portando dos carteles con las leyendas: «Justicia por Sayago» y «La vida del policía vale 30 pesos».
Desde Río Gallegos, el viernes 17, pasadas las 20, el presidente Néstor Kirchner, durante un encuentro que apenas duró 5 minutos y que se concretó luego del acto de inauguración del tendido de una fibra óptica, se comprometió a interceder personalmente a fin de encontrar una solución al reclamo de la AFEP (cuando los efectivos se autoacuartelaron en octubre pasado, a horas de las elecciones, Kirchner destrabó el reclamo poniendo al frente de la fuerza a Wilfredo Roque). Las mujeres de los policías se quejaron de que el gobernador Sergio Acevedo -y el ex ministro Dalle Mura- no atiende sus pedidos.




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