De a poco, Felipe Solá comenzó a destejer el plan para que el 27 de abril, en Buenos Aires se vote para gobernador y presidente en un mismo turno. El ensamble, que Solá sugirió el día que debutó en La Plata su línea felipista, recibió ayer un retroceso. Federico Scarabino, ministro de Gobierno y uno de los principales operadores del gobernador, expuso ayer la postura oficial: «Con las leyes actuales es imposible realizar en la misma fecha la elección de presidente y de gobernador», expuso el funcionario.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La traba radica en la Ley de internas abiertas que pocos meses atrás sancionó, luego de un largo derrotero, el Parlamento bonaerense. Esa norma establece ciertos plazos que, técnicamente, impiden que la elección para gobernador se pueda realizar el 27 de abril.
En unos de sus puntos, la ley sostiene que el comicio general para gobernador, legisladores provinciales y cargos municipales, se debe realizar entre 120 y 180 después de la interna abierta y simultánea que, a su vez, se deben convocar con 90 días de anticipación.
Si rápidamente Solá firmara hoy el decreto de convocatoria, la interna sería el 2 de marzo. Con ese esquema, la general debería realizarse entre el agosto y octubre del próximo año. Por eso, Scarabino afirma que, vigente esa ley, la unificación total (interna y general) es «imposible».
•Corrección
Sí, en cambio, se podría hacer coincidir la fecha de la primaria bonaerense -en tanto Solá convoque esta semana-con la presidencial, en tanto esa elección se desplace para marzo de 2003, como pretende Eduardo Duhalde.
Cualquiera de las otras alquimias, deberían atravesar antes el cadalso legislativo porque implicarían corregir la Ley de internas abiertas y simultáneas.
Pero los felipistas que no descartan la opción de ensamblar los comicios, sugieren una salida poco elegante pero posible: introducir, calcando a Nación, una cláusula para que la ley de internas abiertas entre en vigencia recién en el año 2005. Por esa vía, el impedimento que mencionó Scarabino se diluye.
En todo caso, dependerá de los riesgos que esté dispuesto a correr Solá. Hasta ahora, oposición y oficialismo legislativo -excepto el frentismo y peronismo que empuja a Néstor Kirchner- se oponen con firmeza a unificar la elección.
Dejá tu comentario