16 de julio 2008 - 00:00

Duelo de carpas fue más intenso que nunca

El gobernadorbonaerense,DanielScioli, junto almandatarioentrerriano,SergioUrribarri,escuchan enprimera fila aNéstorKirchnerluego de darsus discursos.Fueronlos únicosoradores.
El gobernador bonaerense, Daniel Scioli, junto al mandatario entrerriano, Sergio Urribarri, escuchan en primera fila a Néstor Kirchner luego de dar sus discursos. Fueron los únicos oradores.
La tensión entre las carpas kirchneristas y las carpas del campo en la Plaza del Congreso fue ayer más visible que nunca. A pesar de que no se registraron incidentes de gravedad entre uno y otro bando, militantes K se las arreglaron para amedrentar a quienes habían quedado a cargo de la carpa puesta por los productores autoconvocados de Carbap.

«Esta carpa hay que quemarla», eran los dichos más comunes que los oficialistas vociferaban al paso, mientras tres miembros del Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST) miraban sin contestar. El MST de Vilma Ripoll apoya a las entidades agrarias desde que se desató el conflicto, hace cuatro meses.

A contramano del refugio piquetero del mediático Raúl Castells, la carpa de Carbap estaba completamente rodeada por decenas de vallas que impedían eventuales daños de los manifestantes.

Según el cuidador de la estructura del campo, Miguel Quiros, hubo hasta militantes que en un estado alcoholizado le pidieron pasar a los baños químicos.

«¡Eh, che, pero nosotros te venimos hoy a apoyar!», contestaban ante la negativa de los cuidadores de dejarlos pasar para que hicieran sus necesidades.

  • Amabilidad

    «Eso demuestra que ni ellos mismos tienen idea de por qué están hoy acá», se reían los responsables de la carpa campestre.

    Sin embargo, la relación entre los kirchneristas y los piqueteros de Castells fue más amable. De hecho, se pudieron ver largas filas de activistas K en ese camping, esperando poder dar una contribución a cambio de las ya clásicas tortas fritas. La masa frita preparada por jubilados y desocupados fue el principal competidor de vendedores ambulantes, que se acercaron a la plaza para ofrecer hamburguesas, choripanes, helados, pastafrolas, golosinas, roscas y pebetes.

    Como en los anteriores actos de Plaza de Mayo, las hamburguesas y choripanes se vendieron a $ 5, mientras que las latas de cerveza a $ 2. No faltaron quienes luego de tomarse unas cuantas latas, se pararon detrás de la carpa anti-K, donde aprovechaban para dejar su regalito.

    Por otro lado, desde el circo K las carpas del Frente Transversal, la JP, Movimiento Evita y La Cámpora ya habían sido levantadas para que los militantes pudieran tener mayor espacio a la hora de colgar banderas y carteles.

    En ese sentido, la carpa en donde se registró el mayor movimiento previo al discurso de Néstor Kirchner fue la de Compromiso K, vigilada bien de cerca a nivel nacional por el secretario legal y técnico, Carlos Zannini.

    Desde bien temprano se pudo ver el desfile de decenas de dirigentes, que antes de subir al escenario, pasaban por la carpa K a saludar. Estuvieron hablando con los asistentes al camping tanto el embajador argentino en EE.UU., Héctor Timerman, como la ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner; el jefe del Frente para la Victoria en Diputados, Agustín Rossi; el ex jefe de Gobierno porteño, Jorge Telerman, y el titular de la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (ONCCA), Ricardo Etchegaray.

    Como en la carpa campestre, también hubo doble vallado a los tres refugios que pertenecen a kirchneristas.
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