Duhalde expone trofeo por recapturar a aliado de Solá
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Eduardo Duhalde
Othacehé, que anteayer visitó al ex presidente en su quinta-búnker Las Casuarinas, figurará hoy en la lista de firmantes del documento fundacional de la agrupación Lealtad que venera a Duhalde como el único jefe del PJ de Buenos Aires, en detrimento del espacio felipista.
Solá está convencido de que Duhalde lo condenó cuando expresó su preferencia por Cristina Fernández de Kirchner ante Chiche Duhalde y, por eso, espera algún indicio de respaldo desde la Casa Rosada. Difícilmente eso se produzca: con una riña de resultado incierto, Kirchner no tomará partido.
En una extraña sintonía con Alberto Balestrini, de La Matanza, y Julio Alak, de La Plata, Othacehé conformaba la tríada que aportaba peso territorial y multitudes al esquema de Solá. Al volver a su matriz original, el jefe de Merlo deja rengo al gobernador.
De hecho, sin ese apoyo, Solá queda huérfano en la Primera Sección electoral, al norte del conurbano. Con presencia acotada en la zona sur -Tercera Sección-, el poderío del gobernador en el Gran Buenos Aires trastabilla. En cambio, se mantiene casi inalterable en el interior provincial.
Pero Duhalde especula con un efecto contagio: que el salto del jefe de Merlo podría ser imitado por otros dirigentes que, por ahora, permanecen fieles a Solá.
La captura del «Vasco» Othacehé figura como primer paso de la táctica de Duhalde para desactivar a los aliados de Solá. Los otros dos objetivos son Balestrini y Alak, a quien el ex presidente ya le «arrebató» dos coroneles: Carlos Martínez y Carlos Cottini.
La solicitada que se publica hoy -donde no sin ironía el duhaldismo se define como el mayor respaldo institucional del gobierno provincial-explicita el proceso de « absorción» que ejecutó Duhalde en los últimos diez días para vaciar el armado de Solá.
Esa tarea de orfebre, a la que el ex presidente se dedicó personalmente, fue observada por los felipistas como un signo de debilidad y pánico. Pero quienes sintonizan con el jefe de Lomas exponen otra teoría: dicen que Solá mordió un anzuelo que le tendió el ex presidente.
• Propiedad
Explicación: Duhalde, para legitimar su dominio del PJ de Buenos Aires, incitó a Solá a una rebelión que luego le resultaría funcional, tras la cual el ex presidente quedará posicionado ante Kirchner como el único dueño del PJ de Buenos Aires y, si se llega a una primaria, como «propietario» de 1,5 millón de votos.
Olvidan quienes alimentan este libreto que el último capítulo todavía no está escrito, aunque el duhaldismo se apure a decir que el final está cantado.



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