Eduardo Duhalde se reunirá hoy con los presidentes de los bloques peronistas de Diputados y el Senado, Humberto Roggero y José Luis Gioja. La invitación formal es para preparar la reunión completa de todos los diputados y senadores peronistas el próximo 3 de abril, pero la realidad es que el Presidente continuará con el testeo de la situación del Congreso que comenzó ayer con las cabezas del radicalismo.
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Duhalde deberá encarrilar el enojo de los peronistas por los vetos al Presupuesto 2002, sobre todo a eliminación de recortes a las jubilaciones y al incentivo docente.
En la agenda de discusión de hoy también estará la sanción del nuevo coeficiente de actualización de créditos hipotecarios y alquileres en base al crecimiento de los salarios, tal como fue sancionado por el Senado, y que Economía se niega a aceptar. Roggero y Gioja serán directos en el este tema: «La idea ya estaba hablada con el Ejecutivo y tuvimos la venia. Nosotros no inventamos nada», dicen.
Ley de Quiebras y derogación de la ley de subversión económica también estarán sobre la mesa. Hasta ahora sólo existe un proyecto de Eduardo Menem para derogar la figura de la subversión económica. La iniciativa elimina el tipo penal de los delitos denominados genericamente de «subversión económica», término tipico de la actividad armada, aunque en realidad lo que se deroga es la posibilidad de detener banqueros bajo esa norma especial. Lo cierto es que cualquier delito que ellos pudieran cometer esta ya tipificado en el Código Penal y leyes complementarias. Pero hoy, el bloque PJ de Diputados presentará otro, con la firma de José Falú y Guillermo Johnson que modifica la ley «adecuando las conductas punibles a un marco más idóneo» a las relaciones actuales e incluso suma otra figura penal que ataca el desabastecimiento cuando existan abusos dolosos. Obviamente no es este camino el que exige el FMI. Mientras tanto, ayer se reunieron las mesas de conducción de diputados y senadores del PJ para analizar la crisis en el mercado del dólar. En ese encuentro circularon decenas de versiones sobre el futuro del gobierno y el equipo económico y cada dos horas se comunicaban con Casa de Gobierno. Hacia las 12, pudieron contactarse con Jorge Capitanich: «Seguimos dándole batalla al dólar», fue la respuesta del jefe de Gabinete que no convenció a nadie sobre todo porque a esa hora la divisa subía sin parar.
A las 14 horas entró Hugo Toledo, ultraduhaldista del bloque: «La cosa está difícil pero el Central interviene en cualquier momento», dijo en medio de una risa general.
El cierre lo hizo por teléfono José Pampuro, secretario privado de Duhalde: «Estamos bien, créanle al Presidente que en julio vamos a tener una fiesta», les pronosticó.
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