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CHICHE CANDIDATA SI O SI
POR QUE MACRI A LA PROVINCIA
La segunda alternativa es enfrentarla a Cristina con Chiche a la cabeza. En este punto juega un rol central la candidatura de Mauricio Macri en la provincia de Buenos Aires, algo que el presidente de Boca se ocupa de hacer trascender por sus numerosos voceros. Según los ingenieros electorales de Duhalde, el PJ con Chiche de candidata a senadora tiene asegurado, en el peor de los escenarios, un piso de 22/22% de los votos. Un Macri candidato puede llevarse, en el peor de los casos, 12/14% de votos que surgen de dos vertientes que pueden alimentarse de un peronismo enojado con Duhalde y potencialmente favorable a Kirchner: la clase media de algunas ciudades grandes de la provincia -la misma que disputa desde la vereda «gorila» un Ricardo López Murphy-y el electorado de «pata en el suelo» al que convoca Macri por ser presidente de la mitad más uno.
DEJAR A KIRCHNER SIN ESPACIO
Con esas dos franjas del electorado aseguradas, creen en las mesas duhaldistas que le quedará poco ánimo a Kirchner para aventuras electorales porque el resto de la demanda se repartirá en las candidaturas de López Murphy, el ARI y el peronismo que rechaza a la dupla Kirchner-Duhalde. Los dos primeros lograron en la provincia de Buenos Aires el 27 de abril de 2003, juntos, 30% del electorado, y nadie cree que ese margen se reduzca en 2007, aunque no se sepa en beneficio de quién. Ese otro peronismo cosechó para Carlos Menem y Adolfo Rodríguez Saá 43% de los sufragios; es difícil que eso se recree el año que viene, pero ese voto tampoco va a llevárselo el peronismo de Duhalde-Kirchner. ¿Qué lugar le quedaría a una chance de Cristina candidata?, se paladean los duhaldistas, que tampoco creen que Kirchner no tenga respuesta a estos dilemas.
Este cuadro se completa con el identikit de Cristina, una experimentada legisladora que siempre accedió a sus cargos por su relación con el marido, en un distrito donde el peronismo domina sin sombras, con elecciones casi de lista única que la han eximido de las servidumbres de hacer política. No ha desarrollado las expertises de la política « agónica» (la de la pelea constante, como recuerda Humberto Roggero) que le exigiría una campaña en la provincia de Buenos Aires, un distrito donde la traición y el doble juego son ya una enfermedad endémica para la que no hay vacuna.
EL ABRAZO A SOLA
Estas presunciones duhaldistas hacen más comprensibles los movimientos hacia la provincia de un Kirchner entregado en los últimos días a renovar la alianza con Felipe Solá. El abrazo a León Arslanian, la cesión de los $ 300 millones para la caja de jubilaciones provincial y el compromiso en el tema seguridad -un avance notable de Aníbal Fernández sobre el gobernadorson la muestra para el duhaldismo de que Solá ha elegido jugar en el futuro con el Presidente y no con Duhalde. Es lo que percibe éste, quien ha dictado la doctrina para ocuparse de Felipe: «No lo ataquen, pero tampoco lo ayuden». El gobernador, que es un destructor de relaciones, consagró la nueva alianza con Kirchner llevando ayer a Daniel Scioli a un acto en José C. Paz, de la cual hay fotos.
En la misma línea se entendió el protagonismo que le dio el Presidente a la presencia ayer de Alberto Balestrini, una de las víctimas del dedazo duhaldista en la nueva cúpula del PJ provincial, en la cual ha quedado afuera la representación de La Matanza -equivale a la sexta provincia argentina-. Ayer, antes de un acto con militares que ayudarán a proveer agua a ese distrito del conurbano, Kirchner recibió en un salón privado a Balestrini junto a Roberto Bendini y José Pampuro. Cuando el edecán le preguntó al Presidente quiénes hablarían en el acto, postergó al ministro de Defensa (autor del proyecto junto al intendente) y sancionó: «Que hable Alberto, que se lo merece».
«MARGARITOS» Y MERENDEROS
Estos gestos los completa Kirchner liberándoles zonas de acción a los punteros del Ministerio de Desarrollo Social (con Jorge Cevallos a la cabeza) para «bajar» prebendas a los barrios más pobres para ganar voluntades en paralelo al sistema de las manzaneras, los planes Jefas/es y los que aporta la gobernación de La Plata. Parte «margaritos» y parte piqueteros, estos punteros albergan en los merenderos -red de comedores para los escalones más bajos del pobrerío del conurbanoconstruyendo un sistema que el duhaldismo vigila con celo especial porque ven que allí se recluta el ejército que puede enfrentarlo de la mano de Kirchner.




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