Duhalde visitó a Kirchner como nuevo abogado del PJ
Almorzaron juntos ayer Néstor Kirchner y Eduardo Duhalde. Fue un encuentro afable, en el que el ex presidente elogió el tramo inicial de gestión de su sucesor. Alguna preocupación por las dificultades de la economía para despegar y por las exigencias del Fondo, pero nada de sombras en la charla. Eso sí, hubo pequeñas disidencias respecto del trato con el PJ, sobre todo en Misiones, donde Duhalde apoya a Puerta y Kirchner a Rovira. Ni una palabra sobre la pelea porteña. Casi ni hizo falta: por la tarde el PJ bonaerense apoyó oficialmente a Macri. En síntesis, Duhalde estrenó su rol: abogado del PJ ante el gobierno y, por ahora, viceversa.
-
EEUU celebró la decisión de Milei de declarar como organización terrorista a la Guardia Revolucionaria de Irán
-
Quintela sobre Kicillof: "Es uno de los que puede encabezar la reestructuración del país"
En cambio, Duhalde sí se preocupó por transmitir su inclinación en favor de Ramón Puerta en Misiones. Consiguió poco, mucho menos que lo que esperaba (había soñado con armar un encuentro entre el senador y Kirchner), ya que el Presidente le confesó su preferencia por el gobernador Carlos Rovira, en cuya lista de diputados figuran los kirchneristas de la provincia.
• Contemporizador
No se intranquilizó el hombre de Lomas de Zamora durante la charla. Encontró a Kirchner muy contemporizador con el PJ, sobre todo por la preeminencia de ese partido en el Congreso en un momento en que el Fondo reclama algunas medidas legislativas. Por eso Duhalde se animó a avanzar un poco y le contó a su reemplazante su intención de impulsar un «movimiento productivo».
La idea de combinar intereses empresariales y sindicales en un mismo discurso socioeconómico proteccionista es tradicional en Duhalde. Ahora quiere darle un formato político y para eso piensa hablar con sus principales interlocutores en los dos campos. Son los de siempre: Oscar Vicente y Héctor Massuh entre los hombres de negocios y Hugo Moyano, Luis Barrionuevo y Carlos West Ocampo entre los dirigentes gremiales. A Kirchner le pareció bien, por más que siga aislando a los empresarios y a los sindicalistas tradicionales de su gobierno (en el caso de estos últimos hasta se insinúan algunas embestidas: ¿qué rol le asigna la Casa Rosada al kirchnerista de La Matanza Julio Ledesma dentro del sindicato de Armando Cavalieri?).
Duhalde adelantó que marchará hacia Pinamar y que seguirá descansando. «Parece mentira pero el viaje me agotó», reflexionó, mientras se tocaba el labio inferior con el dedo mayor de la mano derecha. Sólo pareció inquietarlo el curso que tomó la política de Seguridad de Felipe Solá pero tampoco cargó las tintas. Kirchner quedó satisfecho y es lógico: todavía es demasiado temprano para que el «movimiento productivo» que organiza Duhalde se convierta en una usina de demandas administradas desde Lomas de Zamora.




Dejá tu comentario