El bloque duhaldista de Diputados sigue buscando su perfil, pero el que va conformando, por ahora, no parece demasiado opositor. Ayer, esos diputados, nuevos y actuales, se reunieron para seguir con esa gimnasia de catarsis que empezaron después de las elecciones. Hubo mucha discusión en torno a los proyectos de prórroga de impuestos y Presupuesto -para seguir con ese perfil economicista que le quieren dar a la bancada- y algunas pocas definiciones políticas.
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El encuentro se inició con un regalo de Oscar Rodríguez -marido de Mabel Müller con la que desde diciembre compartirá la banca- al que a algunos les resultó incómodo: le entregó a cada duhaldista presente un «pin» (broche para el ojal) que mandó a confeccionar para identificarse de ahora en más. Se trata de una flor de « nomeolvides» celeste sobre fondo dorado que obligó a todos a ponerse en la solapa. «Es el mismo símbolo que se usó en la resistencia peronista», les explicó.
Entre sonrisas, algunos poco adeptos a reconocerse opositores razonaron: «El problema ahora es que nos acordemos de cambiarlo de saco».
Esa posición parecían sostener José María Díaz Bancalari y Graciela Camaño. Según relataron los presentes, se los notó sensiblemente nerviosos frente a las andanadas opositoras de los diputados presentes. Todos saben que Díaz Bancalari sigue sintiéndose oficialista, que fue un kirchnerista ejemplar cuando presidió la bancada PJ -antes de ser forzado a candidatearse junto a Chiche- y que busca la indulgencia presidencial no sólo para retomar ese camino sino también para llevar como rebaño a los duhaldistas «recuperables». Con Graciela Camaño pasa algo parecido. Frente a esa incomodidad se paran, por ejemplo, Jorge Sarghini -que prometió analizar para la próxima la recaudación del impuesto al cheque para saber si un cambio en la distribución como piden algunos gobernadores puede complicar seriamente al gobierno- o Franciscode Narváez, que sigue hablando con irreverente independencia de los dictados de la Casa de Gobierno para el gusto de la conducción de esa bancada duhaldista.
• Financiamiento
Como de impuestos se trataba, la reunión -aunque sea para utilizar ese camino para encontrar un discurso a seguir en el Congreso- Rodolfo Frigeri no se privó de alertar una vez más de los problemas de financiamiento que puede tener el gobierno en el año próximo «arregleo no arregle con el FMI».
Mañana continuarán las deliberaciones. Allí analizarán la posibilidad de que todo el paquete de prórroga de impuestos se postergue hasta después del 10 de diciembre, como analiza el kirchnerismo. Mientras tanto, continuarán disfrutando de la cadena de mails que recorre los despachos del Congreso donde los sindicatos les piden a los diputados que bajen el Impuesto a las Ganancias por estar ahora sus sueldos alcanzados por ese tributo.
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