21 de diciembre 2004 - 00:00

Duhaldistas se alistan para responderle a Solá

El duhaldismo puso ayer en marcha la primera respuesta al lanzamiento de la línea propia por parte de Felipe Solá: la mesa de conducción que controla Eduardo Duhalde inició los ejercicios preparatorios, para empatar al gobernador en las internas para elegir candidatos a cargos provinciales en mayo próximo, desenganchadas de la pelea grande por las candidaturas a bancas nacionales.

La idea de Duhalde es que esa confrontación con el naciente sector de Solá le permitirá a su tropa controlar el territorio porque el entramado de intendentes y punteros hoy algunos creen que le responden al ex presidente más que al gobernador.

Como es usual en Duhalde, Chiche, su esposa, fue la madrina y vocera de esa orden: «Solá tiene derecho a despegarse pero va a haber una interna y va a perder mal», dictaminó la primera dama en la noche del lunes por «

América». Anoche, la reunión de la cúpula del PJ provincial en los cuarteles porteños de la Avenida de Mayo estuvo dedicada a juntar fuerza para ese contraataque duhaldista. Termina Duhalde aceptando un consejo de José María Díaz Bancalari que propuso, sin éxito, enfrentar a Solá en las internas partidarias de noviembre pasado.

Duhalde, que teme que su vieja tropa comiencea mirarlo en fuerte declive, dedicó los días que siguieron al acto de lanzamiento de Costa Salguero a escuchar los reproches y señales de preocupación de los duhaldistas de toda la provincia que, casi de manera unánime, le transmitieron mucha preocupación por el tamaño de la convocatoria.

Entre el sábado y ayer, Duhalde abrió el living de su casa en Lomas de Zamora y se entregó a una seguidilla de reuniones con dirigentes de todo rango. Todos le manifestaron su sorpresa por el tamaño del acto y sus repercusiones; y se retiraron salieron con el mandato del «jefe» Duhalde: 1) hay que arrastrar a Solá a una interna por candidaturas provinciales en la primera fecha posible, es decir mayo; 2) bajar el tono a cualquier confrontación de superficie hasta nuevo aviso. Ninguno de los asistentes a esas reuniones en Lomas de Zamora (alguna fue en la misteriosa quinta de Alejandro Korn que Duhalde usa como si fuera de él; nadie sabe si es así) tiene autorización a blanquear esa estrategia que lo vuelve a poner en el asiento de manejar cuando él ha entonado los adioses en que nadie cree.

«Está
bien que el gobernador quiera tener su agrupación propia; ahora es la hora de que tengan ustedes, nosotros, una agrupación que nuclee nuestro espacio.» ¿Los tiempos? Ya mismo abrir juntas promotoras en los 134 distritos de la provincia. La semana que viene, lanzar un documento que se publicará como solicitada con adhesiones de esos 134 distritos a la conducción de Duhalde. ¿El nombre? No costó mucho: se llamará Agrupación Azul y Blanco.

• Defenestramiento

Sobre el apoyo de Kirchner a Solá, Duhalde aportó en esas reuniones un dato: el Presidente le negó en un aparte que mantuvieron en Ouro Preto que hubiera impulsado el lanzamiento de Solá. Nadie, ni el dueño de casa, dijo creer en esas disculpas. Es bastante obvio que luego de la elección del 23 de octubre del año próximo el presidente de la Nación lanzará el defenestramiento definitivo de Duhalde.

Según esos visitantes, el lanzamiento de Solá apadrinado por
Néstor Kirchner es la amenaza más grave que ha tenido el duhaldismo y el promotor es el propio Kirchner, a quien diagnostican sufre el «síndrome Menem». Esta dolencia tiene la siguiente etiología: Menem lo enfrentó como pudo a Duhalde pero éste lo esperó hasta la hora de la venganza; Kirchner no va a esperar lo mismo, tiene que ir a una destrucción total.

¿Diferencias con Menem en este desembarco de Olivos en la provincia? En su hora de más poder, Menem hacía «entrismo» presupuestario en los municipios bonaerenses, los intendentes le llenaban el Salón Blanco, se llevaban las obras pero después Duhalde los contenía porque era el gobernador.

Cuando Menem fue a una primaria contra
Duhalde -mayo de 1999, interna Cafiero-Ruckauf por la candidatura a gobernador- Menem puso toda la plata para ganarle a Duhalde; apenas llegó a la minoría (25% de los votos) porque le quedaban pocos meses de gobierno y no tenía proyecto.

Hoy, Kirchner también pone toda la plata en este desembarco, «adorna» a los intendentes, pero Duhalde no tiene forma de contenerlos porque está fuera del gobierno -ya no maneja los fondos del Banco Provincia de Buenos Aires- y la lealtad política es una glándula atrofiada por el desuso en el peronismo provincial. Además Kirchner tiene por delante por lo menos 3 años de gobierno, no es el Menem que se iba a su casa. En las especulaciones de mesa de arena, este duhaldismo presume que en la foto de hoy puede retener a 70% de los votos en una interna a candidaturas provinciales, es decir adonde no haya lugar para que Kirchner juegue posiciones nacionales (como será cuando se discutan las nominaciones a senadores y diputados nacionales). Creen que la posición del ascendente Solá depende de que despeje cuál será su futuro político; no tiene reelección como gobernador y lo anotan a una carrera por una eventual vicepresidencia en 2007, un llamador poco alentador para la militancia -es mejor un candidato a presidente que a vice-.

• Intendentes aliados

Solá no se queda atrás y celebra el espanto que parece ganar al duhaldismo; ayer abrió la oficinas que usa en la sede porteña del Banco Provincia para recibir al primer lote de intendentes aliados de las secciones electorales Primera y Tercera. Por la noche, mandó a todos sus consejeros a participar de la reunión de los lunes porque no se puede dejar ningún espacio vacío.

En el felipismo el optimismo es tan grande como la preocupación entre los duhaldistas. Confían en que en el mapa que maneja Duhalde, los territorios que éste se atribuye son provisorios. «El
propio Díaz Bancalari confesó en una reunión del partido que en la Segunda Sección Electoral se han quedado sólo dos intendentes con él», se entusiasmó ayer un visitante de Solá.

Con más bronca, otro relató presiones de
Hugo Curto (intendente de Tres de Febrero) para desalentar a otros alcaldes del conurbano para que no asistieran al acto de lanzamiento felipista. Las víctimas de esos «aprietes» serían Jorge Varela (Campana), Juan Carlos Caló (Las Heras) y Humberto Zúccaro.

Anoche Solá mandó gente a la reunión del consejo provincial, que terminó entre gritos y reproches de Florencio Randazzo (felipista) y Hugo Curto, quien atacó expresiones de Felipe Solá contra Duhalde.

En el medio Díaz Bancalari logró que se aprobara un comunicado navideño de falsa unidad.

Chiche Duhalde, presente en la reunión, dijo sobre las discusiones que había que dirimirlas «con Solá y no con Randazzo» intentando desautorizar al representante felipista.

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