28 de abril 2006 - 00:00

Duras críticas de Alberto Fernández a Tabaré

El Gobierno nacional salió ayer a cuestionar por primera vez en forma directa al presidente de Uruguay, Tabaré Vázquez, a sólo dos días de la gran marcha que se realizará en Gualeguaychú para protestar contra las papeleras y a una semana de que Néstor Kirchner visite esa ciudad entrerriana.

El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, lamentó la "vehemencia" de las últimas declaraciones públicas del primer mandatario uruguayo sobre el diferendo de las papeleras, luego de que Tabaré recomendara al Gobierno argentino "que se ocupe de cuidar a su gente".

"Lamentamos tanta vehemencia en las declaraciones. No ayudan en nada. Lo único que estamos pidiendo es un estudio de impacto ambiental", enfatizó Fernández, quien además destacó que "la Argentina seguirá reclamando sus derechos".

Tras cuestionar las críticas de Vázquez al Gobierno de Kirchner, Fernández advirtió que "si alguien debe sentirse discriminado es la Argentina", ya que -según dijo- Uruguay no cumplió con aspectos del tratado del Río Uruguay al autorizar la instalación de dos plantas de celulosa en Fray Bentos.

En este sentido, Fernández dijo que lo único que el Gobierno argentino pide es un "estudio de impacto ambiental" que permita determinar "de qué modo se altera el medio ambiente como consecuencia" del funcionamiento de las papeleras.

"Lo hemos pedido hasta el cansancio. No hemos pedido nada más que eso", señaló.

Además Alberto Fernández justificó ayer la convocatoria del Gobierno a todos los gobernadores para el 5 de mayo próximo en Gualeguaychú, al señalar que la presentación que se hará ante la Corte Internacional de La Haya es "un reclamo de la República Argentina en pleno".

Fernández señaló que la idea del Gobierno es lograr "que quede absolutamente claro que lo se está reclamando no es un reclamo de la ciudad de Gualeguaychú o de la provincia de Entre Ríos" solamente.

"Que todos entiendan que no es la actitud de un presidente, es un reclamo de la República Argentina en pleno", subrayó el funcionario, tras confirmar la presentación que el Gobierno realizará contra Uruguay ante el Tribunal Internacional de La Haya.

Por su parte, el gobernador de Entre Ríos, Jorge Busti, reconoció que el Gobierno argentino tiene que "mirar para adentro y mejorar las plantas de celulosa que hay en el Río Paraná".

Sin embargo, Busti aclaró que esa situación pendiente "no justifica que Uruguay haga un emprendimiento contaminante en un río siete veces más chico y en el cual se crea un efecto trasfronterizo hacia la Argentina".

"Nosotros tenemos que mejorar nuestro medio ambiente. Va a haber un compromiso del presidente Kirchner de asumir medidas en tal sentido, pero eso no justifica que se construya este emprendimiento de procesamiento de pasta, que es el más grande y contaminante del mundo", señaló.

El gobernador entrerriano calificó además de "contradictoria" la posición de la empresa Botnia y rechazó la posibilidad de llevar adelante un estudio de impacto ambiental sin detener las obras "por lo menos de 45 a 90 días".

El mandatario provincial reconoció haber recibido una invitación especial de la Asamblea Ambiental de Gualeguaychú para participar de la marcha del próximo domingo al puente internacional San Martín, pero dijo que "el Gobierno estará representado por el vicegobernador Pedro Guastavino".

En Gualeguaychú comenzó la carrera contra el reloj para ultimar detalles de lo que esperan sea una masiva marcha en repudio a la construcción de las papeleras, que coincidirá con el aniversario de la primera movilización multitudinaria en esa ciudad que dio trascendencia nacional al rechazo a las plantas.

La cita será el domingo a las 10.30 en el Corsódromo de la ciudad, y desde allí partirán en caravana los colectivos y camiones que trasladarán a los manifestantes y que alrededor del mediodía llegarán a la base del puente General San Martín, sobre la ruta nacional 136.

"No dejemos solo a Entre Ríos: el domingo, todos al puente", dice la leyenda firmada por la Asamblea Ambiental de Gualeguaychú, que desde la semana pasada asoma en afiches que cubren varias zonas del centro porteño.

Precisamente, ésa es un adelanto de la impronta que los organizadores esperan dejar en la marcha del domingo, bajo la idea de superar la convocatoria de la movilización del año pasado -que reunió a 40 mil personas- y que podría marcar el fin de los bloqueos al paso fronterizo hacia Uruguay.

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