22 de septiembre 2005 - 00:00

DVD por votos: plan Elección Feliz, denuncia el duhaldismo

Cristina de Kirchner entregada a saludar a los curiosos ymilitantes llevados ayer a escucharla en un acto en el partidode San Martín.
Cristina de Kirchner entregada a saludar a los curiosos y militantes llevados ayer a escucharla en un acto en el partido de San Martín.
Lo bautizaron plan Elección Feliz, remedando un título marquetinero que usó el gobierno de Néstor Kirchner a fines de 2004 para anunciar un aumento de las jubilaciones y una rebaja impositiva para la clase media, que ostentosos los voceros oficiales llamaron Navidad Feliz.

Ahora el duhaldismo desempolvó aquel eslogan y lo remixó con un sentido crítico para definir lo que denuncian como una práctica sistemática del kirchnerismo: el reparto de electrodomésticos en barrios pobres y los anuncios, que dicen incumplibles, sobre inversiones.

Ayer, por vías separadas, el candidato a senador escolta, José María Díaz Bancalari, y el postulante a diputado nacional, Francisco de Narváez, estrenaron ese nuevo capítulo del discurso del PJ oficial. En los próximos días, machacarán con esa idea.

Dijo Bancalari: «Según nos cuentan, a los barrios del conurbano bonaerense llegan camiones cargados de televisores, videos, heladeras y DVD. Nosotros les decimos que los acepten, porque ellos se lo merecen, pero les pedimos que después voten con el corazón».

Aportó De Narváez: «Hay un plan Elección Feliz, esto lo sabe el ciudadano. Que se está usando la investidura presidencial, más de una vez por día, para anunciar inversiones que bienvenidas sean. Pero qué casualidad que esto se haga en un momento preelectoral».

• Sondeo

Bancalari y De Narváez no hicieron otra cosa que dar el primer paso, quizá de tanteo, para sondear cómo repercuten en la opinión pública las denuncias sobre que el gobierno está «canjeando» electrodomésticos por votos y anunciando obras e inversiones de difícil cumplimiento.

Si los encuestados que contrató
Eduardo Duhalde -coordinados por Julio Aurelio- detectan que el guión «funciona», en los próximos días machacarán con esa crítica.

En paralelo, silenciosamente, un grupo de duhaldistas posó la lupa sobre el Presupuesto 2006 con la intención de comprobar una hipótesis:
que parte de las obras que anuncia Kirchner no está incluida en la previsión de gastos y, por tanto, no se ejecutará el año próximo.

No es una tarea sencilla en el detalle pero, advierten en la escuadra duhaldista,
«la sumatoria de las promesas que viene realizando el Presidente» es incumplible en 2006.

Calculan, a ojo alzado, una cifra:
en promedio, Kirchner hace anuncios por 100 millonesde pesos a cada municipiobonaerense que visita. En lo que va del año y hasta octubre, habrá recorrido, al menos, varias decenas de distritos lo que supone un gasto de miles de millones.

El presupuesto para Infraestructura, recitan, es de 3.275 millones para el año próximo, a los que hay que sumar -admiten- cientos de millones de planes de inversión contemplados fuera del presupuesto de la cartera que conduce
Julio De Vido.

Así y todo, dicen que las promesas efectuadas por
Kirchner son, técnicamente, incumplibles sin, al menos, licuar el superávit actual.

Pero más que la radiografía de las planillas de gastos, el duhaldismo optará por martillar con una crítica que considera de mayor impacto: el supuesto reparto de electrodomésticos en los barrios humildes para conquistar el voto de sectores que, en teoría, son más proclives al duhaldismo.

• Argumento

De inmediato, el ministro de Gobierno, Florencio Randazzo, retrucó a Bancalari: «Pensar que se puede distribuir televisores, heladeras y DVD es haber perdido el sentido de la realidad y no poder dejar de pensar en su permanente metodología de hacer política».

Es probable, también, que con esa denuncia el duhaldismo esté preparando un argumento para manotear el 24 de octubre si el resultado electoral no es tan bondadoso como sostienen por estos días.

Algo, por caso, tendrá que decir -si ocurre la deblacle- el ultraduhalidsta
Carlos Catterbeti que ayer afirmó que Chiche está a «cinco puntos» de Cristina y, en una extraña confesión, le dijo ante la prensa: «No le queremos avisar al gobierno que les podemos ganar».

En tanto,
Luis Patti, como socio del matrimonio de Lomas de Zamora, eligió como blanco a la primera dama y su pasión viajera. «A Cristina -afirmó el ex intendente de Escobar- le gusta más la ciudad de Nueva York que la provincia de Buenos Aires.»

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