4 de abril 2002 - 00:00

El Congreso lanza plan canje de leyes clave que reclama Duhalde

"Yo no tengo reloj, pero tengo almanaque." Esta frase, atribuida a Duhalde, le permitía explicar anoche a sus íntimos que ha avanzado seriamente en el entendimiento con el FMI. Reunido con todo el gabinete y sus principales diputados y senadores, logró -precio aparteestablecer un cronograma parlamentario para corregir la Ley de Quiebras, la de "subversión económica" y la ratificación del Pacto Fiscal (la misión del FMI sostenía: "Es muy lindo, pero queremos ver las firmas"). Además, de hecho la mayoría legislativa congelará el juicio a la Corte Suprema (con lo cual, obviamente, se aguarda alguna acordada para contener el "goteo" constante del "corralito"). Hubo creación de comisiones especiales y mixtas -Jorge Remes Lenicov incorporó a la de economía el capítulo de seguridad jurídica-, expectativa por un mayor consumo por el lanzamiento de los planes sociales y el principio de una larga negociación para consagrar las futuras leyes. Hay muchos que no quieren firmar así porque sí y alguna concesión pretenden obtener. Ayer empezaron con el incentivo docente y el fondo del tabaco.

Diputados y senadores del PJ le pusieron ayer condiciones al paquete de leyes que reclama el gobierno al Congreso: en un aparte de la cumbre de Olivos con Eduardo Duhalde y el gabinete, advirtieron que rechazarán de plano varios vetos del Ejecutivo al Presupuesto -especialmente, reivindican el Fondo de Incentivo Docente y el aumento del piso de recortes a jubilaciones, lo cual aumentaría el gasto público en más de $ 800 millones-, y que no avanzarán con la discusión sobre las modificaciones de Quiebras y Subversión Económica hasta que Eduardo Duhalde defina el contenido y remita las iniciativas al Congreso.

Nadie, sin embargo, se enfrentó en esas dos iniciativas que reclama el gobierno: que no se use más esa figura de «subversión» por perseguir banqueros y los cambios de la polémica «ley Clarín». Sí se dará hoy media sanción al Pacto Federal Fiscal en el Senado.

«Envíen ustedes los proyectos que, después de estudiarlos, les daremos una respuesta; ya estamos podridos de que nos usen»
, le contestaron sin diplomacia a Jorge Vanossi el senador rionegrino Miguel Angel Pichetto y el diputado cordobés Oscar González, cuando el ministro de Justicia se acercó informalmente a pedir ayuda a una comitiva de legisladores para la sanción de las normas que exige el Fondo Monetario Internacional.

En el severo planteo, acompañaron a Pichetto y González, Humberto Roggero, el salteño Juan Manuel Urtubey, el pampeano Manuel Baladrón, el santafesino Jorge Obeid y el riojano Ricardo Quintela, entre otros. En silencio, oficiaba de testigo -todavía se siente un poco legislador, aunque ocupa la jefatura de la SIDE-Carlos Soria.

•Desgaste

«Sufrimos un desgaste innecesario con la Ley de Quiebras: nos exigieron que la sacáramos y, después, fue una de las primeras demandas que hizo el FMI; parece una cargada», apuntó Pichetto. «Por eso, lo mejor es que ahora nos manden el texto que quieren y nos permitan analizarlo detenidamente», insistió el delegado de Río Negro quien, a pedido de Duhalde, se transformó en el principal defensor de aquella polémica modificación en el Senado y tuvo que pagar costos políticos delante de sus compañeros.
Como existen discrepancias en cuanto a Subversión Económica entre los propios animadores de las 2 cámaras, se propuso el mismo camino: que el Ejecutivo mande el proyecto con los cambios deseados. Hasta ahora, los senadores
Pichetto y Eduardo Menem se habían inclinado por la derogación total de la Ley 20.840, mientras los diputados parecían inclinarse por modificaciones. Curiosamente, estos últimos no querían aparecer como amnistiadores de banqueros. De ahí que lo mejor era devolver la pelota a la Casa Rosada y evitar roces innecesarios en el Palacio Legislativo.

«Por favor, no volteen los vetos al Presupuesto»
, se atrevió a sugerir Vanossi, ya algo maltrecho por la contestación del ala parlamentaria del peronismo, en un rincón de la quinta presidencial. «Eso no te lo podemos garantizar», reveló Roggero, con la anuencia de los presentes, algo molestos porque tantas demandas vinieran de boca de un hombre de la UCR.

Anteanoche, el bloque de la Cámara baja resolvió plantarse contra los vetos. Durante esa deliberación que se extendió hasta la 1 de la mañana de ayer, la mayoría coincidió en sostener la sanción del Presupuesto respecto del Fondo de Incentivo Docente -se trata de pagar este año $ 330 millones que el Estado adeuda del último semestre de 2001 y no suspenderlo como quiere el gobierno-, y subir el piso de recortes a jubilaciones de $ 500 a $ 800 para afectar a los ancianos de menores ingresos.

Ambas resoluciones afectan el plan de gastos del oficialismo que, obviamente, quería extender la poda a la clase pasiva para ajustar la salida de recursos fiscales en alrededor de $ 500 millones y, en el mismo sentido, evitar pagar la deuda con maestros del ejercicio anterior.

Además, un importante contingente de diputados reivindicó el Fondo del Tabaco (Salta, Jujuy y otras provincias del NOA y del NEA), y el Fondo del Régimen de Promoción Forestal que afecta a Misiones y otras provincias. En este caso, las embestidas contra los vetos respectivos fueron unánimes, si bien el grueso se mostró solidario con las demandas regionales.

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