A los cortes impertinentes de manifestantes y piqueteros se suma, sin duda, cierta ineptitud de las autoridades para hacer menos complicada la vida de los automovilistas. Ayer al mediodía, cuando empezaron a moverse las protestas, como prevención se clausuraron los accesos a la Casa Rosada, pero en lugar de desviar el tráfico con anticipación, se lo hacía confluir por Bolívar, calle que está inhabilitada frente al Colegio Buenos Aires. De modo que se derivaba a los vehículos a una suerte de tapón en el cual los conductores pasaron horas de espera por culpa de los piquetes y de la falta de inteligencia de la Policía.
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