El gobierno dejó ayer aislado a Solá

Política

Néstor Kirchner dio anoche una áspera tarea al dúo ministerial de los Fernández (Alberto y Aníbal). En conferencia de prensa, los funcionarios aislaron a Felipe Solá del resto de los gobernadores en su reclamo por coparticipación (lo acusaron de hacer caer el nuevo sistema de reparto de impuestos) y le negaron los fondos que pide. El patagónico decidió quitarle cualquier clase de subsidio económico a la provincia de Buenos Aires con el consiguiente perjuicio para el peronismo local, partido que es sinónimo de Eduardo Duhalde. Eligieron los ministros como objetivo a la figura más débil, que es el gobernador Solá, no animándose a mencionar al ex presidente. Sin embargo, todos saben que Duhalde fue el encargado de dar instrucciones a sus diputados nacionales para que defiendan a rajatabla los pedidos económicos de la provincia. No fue difícil para Kirchner sospechar en esto otro conato de rebelión contra su administración.

El dúo ministerial Fernández (Aníbal y Alberto) hizo anoche mucho más que pegarle al gobernador Felipe Solá, vía conferencia de prensa, aislándolo del resto de los mandatarios provinciales en su reclamo por la coparticipación. A través de sus funcionarios, Néstor Kirchner llevó a la práctica una decisión que tenía guardada hace mucho tiempo: quitarle cualquier clase de subsidio económico a la provincia de Buenos Aires con el consiguiente perjuicio del peronismo local, partido que es sinónimo de Eduardo Duhalde.

Eligieron los Fernández como objetivo de la avanzada a la figura más débil, que es Solá, no animándose a pronunciar el apellido del ex presidente quien es, precisamente, el principal defensor de La Plata en su puja por fondos con la Casa Rosada.

Fue Duhalde el instructor de los diputados nacionales bonaerenses al pedirles, que defiendan a muerte la coparticipación y el pago de la deuda de 470 millones de pesos que dicen Nación tiene con la provincia.

Los Fernández acusaron frente a cámaras a Solá de ser el causante de la caída del proyecto de nuevo sistema de coparticipación federal de impuestos
ya que, según informaron, las otras dos provincias grandes, Córdoba y Santa Fe, que aún no acordaron con la iniciativa, están bien predispuestas en ese sentido.

«No le damos razón a Solá cuando reclama coparticipación. Tenemos diferencias sobre la lógica ya que hay obras en la provincia por
1.900 millones de pesos en el conurbano, este año se giraron 137 millones más para Buenos Aires en relación a 2003, y no estamos tenendo en cuenta la recaudación provincial que debe haber crecido tanto como la nacional», fogoneó Alberto Fernández.

Después los integrantes del gabinete de Kirchner aseguraron que
no hay ninguna reunión prevista con el gobernador quien, a esta altura, parece haberse quedado sin interlocutores en Balcarce 50 ya que, hasta ayer, aseguraba que no iba a criticar más a la Nación hasta encontrarse con Kirchner.

Anoche había revuelo en la Gobernación platense
con andanadas de cables de noticias que llegaban al despacho de Solá. El mandatario se encontraba analizando cuál sería su próxima movida. Por lo pronto, varios funcionarios juraban que lo que pide Buenos Aires es lo que le corresponde y que hace días que solicitaron audiencia con Kirchner sin éxito.

Los ministros nacionales, por su parte, en su estocada mediática hasta citaron al gobernador tucumano José Alperovich quien criticó a Solá por pretender quitarle fondos al resto de los distritos en su reclamo por coparticipación.

Eligeron un buen momento político los hombres de Kirchner para golpear públicamente a Solá. El bonaerense enfrenta un paro que le tiene detenida la administración en reclamo se suba salarial, una crisis que el gobernador achaca a Kirchner por haber aumentado 150 pesos a los estatales nacionales de manera inconsulta con los gobernadores.

Solá se reunió el miércoles pasado con diputados nacionales e intendentes
de su provincia para que le den apoyo en la cinchada con Nación.

Fue entonces que el Gabinetede Kirchner,
ducho en la tarea de sospechar conspiraciones, leyó el cónclave como una amenaza velada de pararle leyes en el Congreso como vía de presión.

Según los datos difundidos ayer porAníbal yAlberto Fernández, Buenos Aires recibió en mayo 1.064 millones en recursos de origen nacional, un incremento de 82 % respecto a igual período de 2003.

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